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A los 79 años, murió la escritora y profesora Susana Romano Sued

A los 79 años, murió el martes 6 de octubre, en la ciudad de Córdoba, la escritora, traductora y profesora Susana Romano Sued. Había nacido en la capital cordobesa el 7 de junio de 1947. Se lic...

A los 79 años, murió el martes 6 de octubre, en la ciudad de Córdoba, la escritora, traductora y profesora Susana Romano Sued. Había nacido en la capital cordobesa el 7 de junio de 1947. Se licenció en Letras Modernas por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) en 1971 y en Psicología en 1988; en 1986, obtuvo el doctorado en Filosofía por la Universidad de Mannheim, en Alemania. Fue docente e investigadora de la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH) y de la Facultad de Artes de la UNC, e investigadora superior del Conicet. Estaba casada con el cineasta Mario Bomheker y era madre de dos hijos, Miguel y Manuel.

En 1977, Romano Sued fue secuestrada por la dictadura y trasladada al Campo de la Ribera, donde sufrió torturas hasta mediados de agosto de ese año. Su experiencia como presa política se plasmó en la novela documental Procedimiento. Memoria de La Perla y La Ribera y en el poemario Verdades como criptas, que en 1980 recibió el primer premio del certamen de poesía Luis José de Tejeda y fue censurado durante la dictadura. Décadas más tarde, la obra fue reeditada por la editorial Las Nuestras.

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Desarrolló una obra cosmopolita y singular, y participó en actividades académicas en universidades de América del Sur, Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón. De 1989 a 1999, dirigió la revista E.T.C., dedicada al ensayo, la teoría y el pensamiento contemporáneo. Por su labor recibió, en 1992 y en 1994, la Distinción Máxima de Docencia e Investigación de la UNC.

Sus investigaciones se orientaron hacia la estética y la teoría de la traducción literaria, y a las relaciones entre cultura, ciencia y diásporas. Tradujo a Gabriela Mistral, Rafael Alberti y Sor Juana Inés de la Cruz al inglés, al francés y al alemán, y a Jorge Luis Borges y Alejandra Pizarnik al italiano. Y al español, obras teóricas y literarias de lengua inglesa, alemana, francesa, italiana y portuguesa de autores como Ingeborg Bachmann, su amado Paul Celan, Else Lasker-Schüler, Walter Benjamin, William Blake, Robert Frost, Allen Ginsberg, Clarice Lispector y Cesare Pavese, entre muchos otros. Con el músico Federico Flores dio a luz la obra experimental de poesía y música Leere. Los silencios del sonido.

“Dada la condición multilingüe de mi familia, en la que el árabe, el ladino, el hebreo, el idish, el inglés y el francés concurrían en charlas y lecturas, en canciones y bailes, en recitados y cuentos provistos por los mayores, a nosotros, descendientes de distintas generaciones, desde temprana edad me interesé por la lectura, la escritura y la traducción, actividades que practiqué en forma continuada en múltiples géneros –dijo en una entrevista con Rolando Revagliatti–. Practiqué la escritura de la poesía ya desde la escuela primaria, alentada por maestros y por mis padres, quienes poblaron de libros y enciclopedias los anaqueles de nuestra biblioteca familiar”.

Como ensayista publicó varios libros, tres de ellos premiados por el Fondo Estímulo Editorial de la Municipalidad de Córdoba: La diáspora de la escritura. Una poética de la traducción poética, La escritura en la diáspora. Poéticas de traducción y La traducción poética. Como poeta, dio a conocer El corazón constante, Decantar (Premio Publicación Antología Ediciones del Dock), Escriturienta (Premio Fondo Estímulo Editorial Municipal), Nomenclaturas / Muros, Algesia, El meridiano, Journal, Parque temático y la antología Algo inaudito pasa. Su libro de relatos Rouge salió en 2012.

“Con Susana nos conocimos en la universidad, cuando se abrieron los primeros concursos después de la dictadura –dice a LA NACION la escritora Silvia Barei, exvicerrectora la UNC–. Compartimos lugares, saberes y alumnos en Teoría Literaria y luego en Estética. Siempre me impactaron su inteligencia, su humor que develaba el sinsentido del mundo, su vitalidad desbordante, su solidez teórica y, sobre todo, su hacer poético. Académica, poeta, ensayista, traductora, toda su obra se presenta como una larga reflexión sobre una lengua que le suscita este desafío: ‘Debo conservar puro el castellano, bien que haya sido y esté siendo el idioma de la confesión forzosa; el idioma del mal del sur’, dijo. Su escritura está marcada por la dictadura, el exilio, la revivida experiencia de la Shoá, los padecimientos de las mujeres asesinadas y los desprotegidos, las plegarias que le vienen del linaje hebreo y que se repiten en los diversos paisajes de la patria en el sur del mundo. Asumiendo distintas formas de la memoria, su palabra nos trae el pasado sin desmarcarse de la condición agónica y crepuscular de este nuevo siglo. En ella se condensan la fragilidad de lo humano, la endeblez de la condición amorosa, el santo y seña de un lenguaje llamado a pensar acontecimientos, lugares, rostros, diálogos que, sumergidos en el tiempo, aúnan desconsuelo y renacimiento en una escritura indispensable y vital en el campo literario argentino. Su obra aporta el andamiaje de una diferencia desafiante, nuevas formas de decir, una presencia y un nombre como marca de agua”.

Este año, la Editorial de la UNC publicó Obra poética completa, que reúne sus diez poemarios publicados y se presentó en la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. “En la escritura de Romano Sued tiene un gran peso el reservorio cultural, la tradición (judía, griega, cristiana), hay poemas que provienen de ideas cernidas en busca de una forma clásica, otros son hijos de un pasaje bíblico o de una lectura convocante o de un mito, o se trasladan imágenes desde el ensayo a la poesía y viceversa, siempre para dar cuenta de la relación intrínseca entre el fondo y la forma –se lee en el prólogo de María Teresa Andruetto–. Así entre la denuncia y lo profético, la poeta construye, con oficio extremo, un permanente regreso a la tradición, tránsito y a la vez ruptura de conceptos y lugares comunes de la cultura”.

La UNC y la Agencia Córdoba Cultura, además de escritores, profesores, estudiantes y lectores, despidieron a Romano Sued en redes sociales. Sus restos descansan en el cementerio israelita sefardí de su ciudad natal.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/a-los-79-anos-murio-la-escritora-y-profesora-susana-romano-sued-nid12102026/

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