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A Nico Paz nadie le medirá la argentinidad en sangre: el heredero recibe de Messi el mapa del tesoro

No llegó a ser como el mítico partido armado para que Lionel Messi ya no pudiera ser convocado para España. Pero se le pareció. En 2005, Hugo Tocalli entendió que la AFA debía bloquear al arg...

No llegó a ser como el mítico partido armado para que Lionel Messi ya no pudiera ser convocado para España. Pero se le pareció. En 2005, Hugo Tocalli entendió que la AFA debía bloquear al argentino que jugaba en Barcelona; en marzo de 2022, Javier Mascherano activó una citación inédita para tener cerca a Nicolás Paz, el español que jugaba en el Real Madrid.

Por entonces, la AFA tenía aceitado el método de seguimiento de hijos de argentinos en Europa para sumarlos a las selecciones juveniles. Juan Martín Tassi, encargado del proyecto, reunía los datos, filtraba a los mejores y hablaba con las familias. El caso de Paz había sido más fácil de detectar por el club en el que actuaba y porque, se sabe, su papá Pablo había sido jugador de selección argentina. Las cesiones de juveniles no suelen ser sencillas de lograr para un amistoso, por lo que Mascherano le pidió a Lionel Scaloni que incluyera en su lista a siete jugadores que se entrenarían con la Sub 20. Al ser citados por la mayor, los clubes quedaron obligados a liberarlos. Allí nació el concepto de europibes. Allí empezó el pase de testimonio de la camiseta 10.

A diferencia de aquel partido inaugural de Messi con la camiseta argentina, el 8-0 a Paraguay en la cancha de Argentinos con rótulo oficial, el del bautismo de Nico Paz fue en intimidad: un empate frente a Estados Unidos en el predio de Ezeiza. Las reglas habían cambiado; ya no bastaba un par de presencias en un Sub 20 para ser blindado. Pero la seducción había comenzado: aquel día, a un costado de las canchas, observaba el partido el propio Messi, un motivo de atracción para aquellos chicos que debían elegir entre un par de selecciones.

España, igualmente, nunca le mostró interés. O sí, pero cuando ya era tarde. Después de que fuera figura en el Torneo de L’Alcudia, pese a ser dos años menor que la mayoría, y de que jugara el Sudamericano Sub 20 (el Real no lo cedió al Mundial). En diciembre de 2022, la cuenta @FabricaMadrid tuiteó que el club le había extendido el contrato. Alvaro Arbeloa, en ese momento su entrenador y técnico de la primera el año pasado, respondió: “Y cero convocatorias con las categorías inferiores de España”. El fútbol está lleno de promesas que quedan en el camino. El citado en lugar del adolescente Nicolás era Julen Jon Guerrero, hoy en el CD Estepona, de la cuarta división.

Su repertorio de virtudes es amplio. Paz tiene media distancia y gambeta. Toca corto y le sobra visión para cambiar de orientación. Cubre la pelota y gira para el lugar donde no lo imaginan. A diferencia de la mayoría de los talentosos, su 1,86m lo ayuda para tener buen cabezazo. Puede armar el gol de un compañero, pero fundamentalmente busca el suyo, dato clave para compensar en la selección argentina los que hacía Messi. Y muy temprano, cumplidos los 22, ya varió su posición. No es solamente el que encara desde la derecha al lateral rival. Ahora se mueve por adentro, detrás del centrodelantero. Podría, entonces, complementarse con Franco Mastantuono, de quien vale recordar que tiene 3 años menos para entender que se encuentra una etapa atrás que Paz, sea en dicho cambio posicional o en la madurez futbolística.

Ambos se fueron del Madrid hacia Italia. Ambos lo necesitaban: Mastantuono buscaba continuidad, mientras que Paz, aporta un íntimo, debía desprenderse de un club que lo arropaba demasiado. “Hizo un clic, pasó a ser más independiente. En la cancha se soltó para siempre”, lo describen. Hoy se lo ve más agresivo en el buen uso del término futbolero: encarador, potente, convencido. Además, el Como 1907 de Italia, que primero lo fogueó a préstamo y después lo compró por 60 millones de euros, es el hábitat ideal para un joven que quiere la pelota.

El Como 1907 no encaja totalmente en el concepto de Cenicienta. Nadie imaginaba su éxito (fue una revelación en la anterior liga italiana y lleva tres victorias en cuatro partidos de la Champions actual), pero sus propietarios son más que poderosos: los hermanos indonesios Robert y Michael Hartono. El segundo falleció en marzo; hasta el año pasado, se les calculaba una fortuna de 43.000 millones de dólares. Igualmente los Hartono no armaron un plantel con figuras; hoy la única resonante es Paz, dentro de un equipo dirigido por Cesc Fábregas que armó el mejor contexto posible. El equipo asume el protagonismo siempre; goleó a Leipzig, a Manchester United y como visitante, 9-1 a Lens. Y si bien se vale de laterales muy profundos, está armado con mayoría de volantes de juego. Fábregas aprendió de Guardiola: el fútbol es de los mediocampistas. Delante de ellos, Paz tiene que romper la prolijidad y acelerar, básicamente lo que hacía un compañero de Fábregas en el Barcelona: sí, Lionel Messi.

En las redes circula desde hace años una vieja foto de un Nicolás niño: con la camiseta argentina y su nombre en la espalda. Con su pasado y esos regalos, el padre inició el rumbo. La buena senda de la selección ayudó. Y el camino de Messi, que demostró como ninguno que las raíces no se pierden a la distancia, será el mejor escudo para cuando se popularice su acento castizo. Nadie le medirá la argentinidad en sangre. Ahora hay otra imagen que lo tiene con los colores argentinos: en este caso con la camiseta azul y golpeando uno de los bombos luego de la inolvidable victoria a Inglaterra. Ya estaba decidido hacía rato. Ahora está preparado para heredar el número que más pesa pero, a la vez, el que más motiva.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/a-nico-paz-nadie-le-medira-la-argentinidad-en-sangre-el-heredero-recibe-de-messi-el-mapa-del-tesoro-nid06112026/

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