Cautela en la Casa Rosada frente a los resultados favorables para los demócratas en Estados Unidos
Los primeros resultados de las ...
Los primeros resultados de las elecciones en Estados Unidos encontraron al presidente Javier Milei, cuya gestión tiene fuerte alianza con la administración de Donald Trump, en camino a España, donde participará de la Cumbre Iberoamericana.
Milei partió a las 23:00. Para entonces, los demócratas se encaminaban a quedarse con la mayoría del Senado.
En España al Presidente lo espera el canciller Pablo Quirno, otra pieza fundamental de la política exterior libertaria.
La Casa Rosada siguió con atención el devenir de las elecciones legislativas en las que Estados Unidos se jugaba el control del Congreso, a sabiendas de que los pronósticos eran desfavorables para su aliado. Por eso primó la cautela, a diferencia de las elecciones en Brasil.
El interés de la administración de Milei estaba puesto en saber qué cuota de poder conservará Trump, en una votación que comenzó con un avance de los demócratas sobre los republicanos.
Milei y Quirno conocerían los detalles finales de la elección norteamericana en España.
La agenda de Milei en Madrid es acotada. Por fuera de la participación en la Cumbre Iberoamericana, solo incluye un mitin con el líder de Vox, Santiago Abascal, a quien el Presidente en su anterior viaje saludó nada más que por videollamada.
En el contexto de la elección norteamericana, el presidente envió a Washington a dos funcionarios que son laderos de su hermana, la secretaria general, Karina Milei. Se trata del vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, quienes partieron el sábado rumbo a los Estados Unidos.
En la tarde del martes, ambos visitaron la Embajada argentina para participar de un briefing sobre el proceso electoral.
También se encuentra en la comitiva el jefe de la bancada en la Cámara de Diputados, Gabriel Bornoroni.
Minutos antes de que cierren los centros de votación en los distritos más significativos, en la Casa Rosada apelaron a la cautela. “Veamos cómo concluye la jornada”, se repetía en los despachos oficiales.
Por la tarde, Milei estuvo en Balcarce 50 para recibir junto a Karina Milei a representantes de Biniamin y del Consejo de Judea y Samaria. Luego volvió a Olivos, antes de embarcarse a su viaje número 48 al exterior desde que asumió.
A diferencia de las elecciones presidenciales en Brasil, en las que durante el sábado Milei arremetió contra Lula da Silva, el Presidente mantuvo un bajo perfil respecto de Estados Unidos y evitó estridencias en redes sociales al respecto. Esto pese a que su alineamiento es con los republicanos y sobre todo con Trump, que a través del secretario del Tesoro, Scott Bessent, le permitió estabilizar la economía en un momento de máxima dificultad para su gobierno, antes de las legislativas de octubre de 2025.
El gobierno libertario, socio de los Bolsonaro, tuvo un complejo lunes tras la victoria de Da Silva en el balotaje y no hizo felicitaciones oficiales.
En caso de una derrota para Trump, sería un segundo golpe en menos de dos semanas para la administración Milei, que no oculta sus simpatías internacionales y lleva adelante una política exterior más cerca de la ideología que de la diplomacia.