Como Lionel Messi, la selección argentina y el Mundial ya forman parte de la agenda en Estados Unidos
ATLANTA (enviado especial).- Los estadounidenses pasaron el feriado del 4 de julio entre celebraciones en pueblos y ciudades. Por los 250 años de la independencia hubo fuegos artificiales, desfile...
ATLANTA (enviado especial).- Los estadounidenses pasaron el feriado del 4 de julio entre celebraciones en pueblos y ciudades. Por los 250 años de la independencia hubo fuegos artificiales, desfiles y rodeos. También recitales al aire libre y reuniones. Mientras las fragatas y veleros mostraban todo su colorido en el puerto de Nueva York, Donald Trump daba su discurso en tono de campaña para las elecciones de medio término en el Monte Rushmore.
También es noticia por estos días en Estados Unidos la ola de calor que castiga a gran parte del país, especialmente a la costa este, donde la selección argentina logró el pase a octavos de final bajo la sofocante temperatura de Florida.
Mientras Thomas Jefferson redactaba el acta de declaración el 4 de julio de 1776, la temperatura en Filadelfia marcaba 24,4 grados a las 13. Exactamente 250 años después, esa misma ciudad registró 39 grados.
Los ecos de la megafiesta de casamiento de Taylor Swift y la estrella de la NFL Travis Kelce en el Madison Square Garden, de Nueva York, donde estuvieron las principales celebridades norteamericanas entre más de 1000 invitados, todavía resonaban el sábado en portales y la TV.
Entre tanto, el evento deportivo más universal también se metió en la piel de los estadounidenses. Por un lado, la selección que dirige el argentino Mauricio Pochettino acercó al fútbol a millones de estadounidenses que llenan estadios y se juntan en bares a celebrar un presente que los tiene en octavos de final y con fuertes expectativas. También ha servido para unir a la nación en la previa del Día de la Independencia, marcado por fuertes disputas entre demócratas y republicanos.
En todo ese combo hay lugar para la selección argentina, que el viernes por la noche debió batallar más de lo que se preveía ante el duro Cabo Verde, una de las grandes sorpresas del Mundial 2026.
Bajo la influencia de MessiEste lunes sólo le quedarán una docena de partidos al Mundial más grande de la historia. En forma vertiginosa se consumió casi el 90 por ciento de los 104 encuentros mientras al Mundial le resta la etapa más apasionante, con los mano a mano que definirán a los ocho mejores del torneo.
La Copa del Mundo se transformó en un verdadero fenómeno dentro de los Estados Unidos. La Copa América de hace dos años y el Mundial de clubes de 2025, celebrados en este país, pasaron desapercibidos para el público local. En las sedes donde jugaron Argentina y Brasil, o River, Boca, Real Madrid y Chelsea, los norteamericanos casi ni se enteraron de que allí estaban figuras del deporte más popular del mundo.
Pero ahora, con el Mundial, esa percepción sobre el soccer y su fiesta global generó atención. El espíritu mundialista se respira en las ciudades sede, pero también en las cadenas de TV y en las redes.
Messi es una figura popular entre los estadounidenses. Por eso, el devenir de su selección es motivo de interés entre un público acostumbrado a los ídolos del fútbol americano, el básquetbol y el béisbol.
El sufrido triunfo de la selección ante Cabo Verde el viernes por la noche en el Hard Rock de Miami fue una noticia, junto a eliminación de uno de los anfitriones, Canadá, frente a Marruecos y el paso firme de una de las grandes candidatas: Francia.
En la previa del partido disputado en Miami, The New York Times destacó en su portada un extenso artículo. Un periodista pasó una semana en Dallas para contar como viven los argentinos esa pasión inexplicable con su capitán, en su última función mundialista: “Vi más Messi de lo que jamás habría imaginado. Por toda la ciudad, bajo el sol abrasador de Texas, había mucha gente que paseaba con camisetas de Messi: el número 10 negro sobre las rayas azules y blancas de Argentina”.
The Washington Post escribió que ante Cabo Verde “fue necesario un gol de Messi, y luego un tiro de esquina del legendario jugador a mitad de la segunda parte de la prórroga, que propició el gol de la victoria, para salvar a la poderosa Argentina. El partido duró más de dos horas y media en tiempo real tras el inicio del duelo entre David y Goliat. Goliat fue acorralado”.
En tanto, el Miami Herald publicó que “el Hard Rock Stadium lucía y sonaba como La Bombonera”, por la multitud que acompañó a los campeones del mundo desde las tribunas,
El Mundial se sigue aquí a través de dos cadenas. Fox One, que tiene como comentaristas estrellas al francés Thierry Henry, al sueco Zlatan Ibrahimovic y al estadounidense Alexis Lalas, está batiendo récords de audiencia. “¡En uno de los partidos más memorables de la historia de la Copa del Mundo, Argentina sobrevive!”, anunció John Strong al término del encuentro.
La señal de Atlanta de Telemundo, la cadena en español más importante en los Estados Unidos, destacó que la llegada de Argentina, el lunes, coloca a la ciudad “en el centro de la atención mundialista”.
La fuerte influencia del Mundial entre el público norteamericano es un gran avance para los defensores del soccer en este país. Aunque tampoco es para exagerar.
En Texas Roadhouse, una parrilla texana en las afueras de Orlando, en ninguno de los televisores se transmitía en vivo el partido Canadá-Marruecos de la tarde. En tanto, en una estación de servicio en Valdosta, en el estado de Georgia en la ruta rumbo a Atlanta y cerca del límite con Florida, la tele devolvía la imagen de un recital de Miley Cirus. No había noticias del Paraguay-Francia.