El Gobierno entra al invierno con una deuda creciente con las productoras de gas
Para sostener el equilibrio fiscal en los meses en que la recaudación flaquea, el equipo económico aprieta la caja: demora pagos, raciona desembolsos y posterga compromisos con proveedores del Es...
Para sostener el equilibrio fiscal en los meses en que la recaudación flaquea, el equipo económico aprieta la caja: demora pagos, raciona desembolsos y posterga compromisos con proveedores del Estado. Es un mecanismo que se repite cada vez que los ingresos no acompañan. Y entre los que vuelven a quedar atrapados en esa lógica están las productoras de gas.
Enarsa, la empresa estatal que administra los contratos del programa de subsidios Plan Gas.Ar, acumula facturas impagas por el gas entregado en enero, febrero y marzo, y en menos de una semana vence también la de abril. La deuda real hoy es de US$180 millones. Si se suma el vencimiento del 4 de julio, superará los US$260 millones antes de que el invierno entre en su fase más intensa.
El desglose es el siguiente: el 60% de la factura de enero —US$45 millones— venció el 6 de abril; la de febrero venció el 4 de mayo y aumentó la deuda total a US$115 millones; la de marzo venció el 4 de junio y llevó el acumulado a US$180 millones. El 4 de julio vence la de abril: en menos de una semana, la deuda superará los US$260 millones. Y si los impagos continúan durante los meses de mayor consumo, el sector estima que la cifra podría trepar hasta los US$500 millones.
Lo que inquieta a la industria no es solo el monto, sino la extensión del atraso: nunca antes se habían acumulado tantos meses consecutivos de mora. La diferencia con el episodio del año pasado es de naturaleza, no de magnitud. En 2025, la mora se concentró en pocas facturas, pero de mayor valor unitario, correspondientes a los meses de invierno. Esta vez son varios meses seguidos, y el problema se presenta justo cuando arranca la temporada de mayor consumo. “Estamos entrando al invierno donde sí van a empezar a haber facturas más grandes”, sintetizan en reserva en el sector.
Las cartas de reclamoLas productoras volvieron a movilizarse por vía institucional. A través de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara Argentina de Energía (CADE), que nuclean a las principales empresas del sector, se enviaron cartas de reclamo a la Secretaría de Energía. El destinatario de fondo es el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, quien ejerce el control efectivo sobre los desembolsos del Tesoro y se sienta, en la práctica, en la caja.
Las empresas involucradas son las mismas que sostienen la producción del Plan Gas.Ar: YPF, TotalEnergies, Tecpetrol, Pan American Energy (PAE), Vista, Shell, Chevron, Pluspetrol y Pampa Energía. El argumento que repiten en los reclamos es el mismo de octubre pasado: los atrasos “impactan severa y negativamente en el flujo de fondos previsto para las inversiones de nuestros asociados”.
El riesgo concreto es que la falta de liquidez comprometa los planes de perforación y desarrollo. Todas las productoras han mantenido hasta ahora los niveles de inyección comprometidos, pero la caja propia es, en la práctica, la única fuente de financiamiento disponible. “Si no tenés el financiamiento del producto del gas que entregaste, esto puede comprometer inversiones y la continuidad del plan”, advierten en el sector.
El Gobierno no reconoce intereses por mora ni las compensaciones previstas en las cláusulas take or pay de los contratos, que establecen penalidades cuando la empresa compradora no absorbe los volúmenes comprometidos. Tampoco el mecanismo de Enarsa es comparable con el de Cammesa —la empresa estatal que administra los despachos eléctricos—, que paga en tiempo y forma y sí reconoce los intereses.
Lo que cambia este año es el momento del ciclo en que se produce el atraso. Entrar al invierno con deuda, en lugar de salir de él, cambia el cálculo para las productoras. Los meses que vienen son los de facturas más grandes. Si la cadena de impagos continúa, el riesgo de que alguna empresa deba revisar sus planes de inversión deja de ser teórico.