El regreso de la Fórmula 1: una decisión en la que pesan la pasión, la razón y la paciencia
Una mesa con un gigantesco mapa que refleja el dibujo del circuito frente a sus ojos negros y el oído atento a las palabras de sus interlocutores. En la visita a Buenos Aires del presidente de la ...
Una mesa con un gigantesco mapa que refleja el dibujo del circuito frente a sus ojos negros y el oído atento a las palabras de sus interlocutores. En la visita a Buenos Aires del presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Mohammed ben Sulayem, para el Congreso Americano de la FIA, hay un tema que domina la agenda: el regreso de la Fórmula 1 a nuestro país. Cada diálogo que ensaya el emiratí se dispara hacia las posibilidades de que el autódromo Oscar y Juan Gálvez se reinstale en el calendario del Gran Circo. Veintiocho años transcurrieron del último gran premio y varias negociaciones frustradas en el camino; algunas fueron simples anuncios de campaña para generar expectativa, sin sustento de obra y de inversión.
Al emiratí no hay que contarle la pasión que moviliza el automovilismo en el país: lo conoce de primera mano, sabe de qué se trata y cómo los fanáticos del deporte motor viven una carrera en un circuito o en los caminos de montañas durante un rally. Ben Sulayem ganó el Grupo N4, con un Ford Escort RS Cosworth, del Rally de Argentina 1993; el clasificador general lo descubrió sexto, detrás de Carlos Menem Jr., luego de recorrer 25 tramos que conectaron las provincias de Córdoba y Tucumán. Con buzo antiflama o de impecable traje, el rostro se ilumina y la mirada brilla cuando habla de automovilismo. “Conocemos del amor y la pasión... Ante un road show se presentaron 500 mil espectadores, eso es impactante”, señaló Ben Sulayem, enseñando cómo sorprendió la visita de Franco Colapinto, el 26 de abril pasado.
View this post on Instagram“Nadie mira a la Argentina y puede negar esta pasión que tienen con el deporte motor. Pero hay que ser pacientes, esperar el momento preciso y tener el autódromo adecuado. Hay otros factores que se involucran, como la situación económica de una región, del país, el plan de negocio... Hace unos minutos estuve hablando con el presidente de la Fórmula 1 y el calendario de 2027 va a ser aprobado en octubre. Antes de venir a esta conferencia estuve viendo el circuito y se están haciendo obras e inversiones importantes. El año próximo tendrán al MotoGP y esos son mensajes importantes para la FIA, de que están trabajando con seriedad. Argentina puede organizar la F.1 y se lo merece, pero también hay que recordar que son 24 plazas. La F.1 es un plan de negocios que tiene un desarrollo de cinco años y negociar también involucra a que haya otros rivales que quieren lo mismo. Argentina tuvo a Fangio, Froilán González, Reutemann y ahora a Colapinto, tuvo F.1 en 1953 y 1988 y al Rally Mundial entre 1980 a 2019, por eso tienen todo mi apoyo para que las dos categorías regresen a la Argentina”, analizó en la conferencia de prensa, en el salón Le Printemps, en La Mansión, del Hotel Four Seasons, quien en la mesa estuvo acompañado por César Carman, presidente del Automóvil Club Argentino, único ente fiscalizador que tiene reconocimiento de la FIA en el país.
La aparición del autódromo de Buenos Aires en el calendario de 2027 es una ilusión que tiene como único sustento el conflicto bélico de Medio Oriente, situación que llevó a cancelar el Gran Premio de Arabia Saudita, reprogramar en Malasia el GP de Bahréin y resta definir qué sucederá con las fechas de Qatar y Abu Dhabi. La obra, que está avanzada en un 60% y demandará una inversión de 150 millones de dólares, apunta a recibir el año próximo al MotoGP y finalizar las tareas que demanda el circuito de F.1 en el segundo semestre del año. “Nuestro posicionamiento global, alejado de centros de conflicto, nos vuelve aún más competitivos”, afirmó Jorge Macri, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tras entrevistarse con Ben Sulayem.
“Pensar en 2027 sería algo temprano. Tengo que proteger la misión y no generar turbulencia ni desilusiones. Esto es un plan de largo plazo. La F.1 tiene las 24 fechas repartidas en 2027 y para que entre Argentina tiene que salir alguien. Un ejemplo es Turquía: hizo los trabajos, el desarrollo, cumplimentaron los requisitos, fueron aprobados y el año próximo tomarán el lugar de Países Bajos. El futuro se ve brillante: yo quiero que suceda, porque a mi me gusta la acción y a ustedes, también”, respondió el presidente de la FIA ante la insistencia de una posible fecha para el retorno de la F.1. Y sobre la guerra, comentó: “No pensamos en que reemplazará a otro circuito si ocurre algo en Medio Oriente, pensamos en que se merece organizar por mérito propio el evento y no porque otro no pudo hacerlo. Merece tenerlo a largo plazo”.
La F.1 no solo despertó el interés de la Argentina. Sudáfrica, Ruanda, Tailandia, Alemania y Corea del Sur son los cinco países que también tuvieron contactos con la FIA y Liberty Media para ser parte del calendario en el futuro. Los dos candidatos africanos seducen por el motivo de que se completaría la actividad en los cinco continentes, una situación que no se repite desde 1993. De los dos, Ruanda llevaba la delantera: la ceremonia de la Gala de la FIA 2024 se desarrolló en el BK Arena de Kigali, un acto histórico para el deporte motor, ya que era la primera vez que el anfitrión era un país africano. La guerra que entablaron Ruanda y la República Democrática del Congo frenó el empuje y ahí Sudáfrica, que tiene toda una historia detrás, con 23 grandes premios –Reutemann ganó en 1974, su primer triunfo en la F.1-, se posicionó con mejores oportunidades.
El eje asiático lo lidera Tailandia que, con el jefe de Estado, el rey Maha Vajiralongkorn, y el primer ministro Anutin Charnvirakul, disponen de 1230 millones de dólares para construir desde cero un circuito. Corea del Sur tuvo un breve paso como sede entre 2010 y 2013, pero no se ofreció como un escenario atrapante y, además, las carreras no resultaron espectáculos emocionantes para el público, y la FIA y la FOM no quedaron conformes con la organización. Por historia, Alemania es un candidato atractivo. Tres circuitos se repartieron los 64 grandes premios, aunque Nürburgring es el más emblemático, y AVUS, en los suburbios de Berlín, el menos conocido. Pero son las autoridades de Hockenheim quienes avanzaron y abrieron el diálogo con Domenicali. Para reinsertarse, especulan que se necesita una inversión de 250 millones de euros.
“No podemos hablar solo de un tema emocional, porque como presidente de la FIA voy a apoyar el regreso de la F.1 y del Rally Mundial. Argentina se merece ser anfitriona por historia y por el amor de la gente por el deporte motor, eso es muy claro para todo el mundo, pero racionalmente debemos atravesar un proceso. La propuesta del promotor tiene que ser atractiva y cerrar el negocio para todos. Para Argentina es más realista pensar en la Fórmula 1 hacia 2029 o 2030. Todo va a depender de la postulación, porque no es solo hacer el circuito: es organizar todo un evento. Ojalá estemos acá para esa fecha y lo disfrutemos mucho”, volvió a destacar Ben Sulayem, el hombre que en la Argentina transitó como piloto los caminos de tierra del rally y ahora, como presidente de la FIA, alimenta la llama de la ilusión para la vuelta del Gran Circo.