Ellen Burstyn recibió el León de Oro en Venecia y no pudo evitar la emoción: “Esto es mucho”
A los 93 años, las cámaras todavía son un gran desafío para ...
A los 93 años, las cámaras todavía son un gran desafío para Ellen Burstyn. La actriz estadounidense recibió este lunes el León de Oro a la Trayectoria durante la 83ª edición del Festival de Venecia y, lejos de limitarse a repasar sus logros, aprovechó la oportunidad para hablar de la transformación que atravesó Hollywood para las mujeres a través de los años y compartir su asombro por ser todavía parte de la industria. También repasó el impacto que tuvieron en su carrera Alicia ya no vive aquí y El exorcista, y compartió la particular historia que la une a Marilyn Monroe.
Además de ser reconocida por su extensa trayectoria, Burstyn desembarcó en Venecia con dos películas: Place to Be, dirigida por Kornél Mundruczó y coprotagonizada por Taika Waititi, y Flesh Impact, el cortometraje de Maggie Gyllenhaal en el que interpreta a una imaginaria versión de Marilyn Monroe a sus 100 años.
“Cuando hacía películas a los 40, me sorprendía interpretar papeles protagónicos”, confió en una charla previa al festival con la revista People. “Nunca imaginé que seguiría trabajando a este nivel a los 90, y me encanta. Simplemente creo que es... No sé cómo describirlo. Sé que es raro en esta industria y me sorprende, pero al mismo tiempo, se siente perfectamente natural porque es lo que he hecho toda mi vida”, explicó.
El León de Oro llegó después de una carrera que incluyó un Oscar por Alicia ya no vive aquí, un Tony, dos premios Emmy, un Globo de Oro y un BAFTA. “Mi sensación general es: ‘Bueno, supongo que hice algo bien’”, bromeó la actriz. Luego explicó qué significa para ella recibir el León de Oro: “Es un gran honor que nunca siquiera imaginé o pensé que llegaría a mí. Me hace sentir que aprendí las cosas que tenía que aprender en el camino para poder seguir trabajando”.
Frente a un auditorio de pie, Burstyn no pudo evitar la emoción: “¡Me están haciendo llorar! ¡Me están conmoviendo profundamente! No sé cómo recuperarme de semejante recibimiento”.
“No se imaginan lo importante que es esto para mí. Una cosa es ganar un Oscar, un Tony o un Emmy, premios que he ganado todos. Pero esto es mucho”, señaló luego.
“No había ninguna mujer detrás de cámara”Ya en Venecia y con la estatuilla en la mano, Burstyn compartió un contundente discurso donde dio cuenta del cambio que atravesó la industria cinematográfica en relación con las mujeres a lo largo de los años. “Cuando empecé a trabajar, hace unos 150 años, no había mujeres en el set”, ironizó con gracia. “No había mujeres en los equipos. No había ninguna mujer detrás de cámara. Eran todos hombres”.
La actriz destacó que esa realidad comenzó a cambiar con el movimiento de mujeres y mencionó especialmente a la activista feminista Gloria Steinem, quien murió este mes. Según Burstyn, con el paso de los años las mujeres pasaron a integrarse cada vez más en los equipos técnicos y a ocupar espacios que antes estaban reservados casi exclusivamente a los hombres. “Poco a poco eso cambió hasta llegar al punto en que las mujeres manejan equipos pesados sin siquiera pensarlo y están integradas en los equipos”, señaló. “No es exactamente 50/50, pero están cerca”, celebró.
Dos hitos que marcaron su historiaAl hablar de su carrera, Burstyn recordó Alicia ya no vive aquí, la película de 1974 dirigida por un joven Martin Scorsese que le valió el Oscar a la mejor actriz. La intérprete explicó que el film tuvo una importancia que trascendió su propia trayectoria porque planteó una representación diferente de las mujeres en el cine. Según recordó, antes de ese tipo de historias los personajes femeninos solían quedar encerrados en roles mucho más limitados.
“Ese guion se convirtió en una película que, creo, ayudó a cambiar la conciencia de las mujeres en todo el mundo”, analizó, y recordó con ironía cómo eran representadas muchas mujeres en las historias de aquella época: “Sus maridos salían a salvar el mundo. Y cuando él volvía a casa, ellas le preparaban una taza de té”.
Otro de los grandes títulos de su carrera que Burstyn mencionó fue El exorcista. “Bill Friedkin era un director extremadamente talentoso, pero también era uno de esos directores que harían cualquier cosa para conseguir la toma”, recordó al hablar del rodaje del clásico de terror dirigido por William Friedkin en 1973. La actriz se refirió así a una escena que terminó provocándole una lesión permanente en la espalda.
“Fue una experiencia que me cambió la vida, pero fue dolorosa, físicamente dolorosa”, resumió.
Marilyn Monroe, una conexión que comenzó mucho antes de Flesh Impact View this post on InstagramEn Venecia, Burstyn también habló de su inesperado vínculo con Marilyn Monroe, a quien interpreta en Flesh Impact. El cortometraje, dirigido por Maggie Gyllenhaal, imagina a Monroe a los 100 años y la muestra atravesando una de las situaciones más vulnerables para un actor: una audición a solas sobre un escenario.
Según consignó AP, Burstyn contó que, aunque nunca conoció personalmente a Monroe, ambas compartieron una masajista que había trabajado con la estrella y que le relataba historias sobre ella. Incluso le prestó uno de los libros de Monroe, The Thinking Body, que todavía conservaba algunos de sus antiguos recibos en el interior. “Sabía que ella no era lo que mostraba como su personaje y que, en realidad, esa era una personalidad que había creado. Ella creó todo el concepto de Marilyn Monroe y lo interpretó”, explicó.
La actriz también recordó un encuentro fugaz con Monroe en un club nocturno, cuando todavía estaba dando sus primeros pasos en la profesión. Según relató, Monroe la miró y asintió con la cabeza. “Era tan impactantemente hermosa y llamó mi atención y... sentí que me había reconocido”, rememoró. “Yo estaba muy al comienzo de mi carrera. Y el hecho de que me hubiera reconocido me hizo sentir muy honrada y feliz”.