Frío frío
Fue una bomba. Me refiero a la “bomba polar” que estaría empezando a remitir a partir de hoy. Efectivamente, estamos terminando una semana fresca después de varios días acalorados. Ahora me ...
Fue una bomba. Me refiero a la “bomba polar” que estaría empezando a remitir a partir de hoy. Efectivamente, estamos terminando una semana fresca después de varios días acalorados. Ahora me refiero a la política, querido lector, no solo al estado de la atmósfera.
Veníamos ya bastante caldeados esperando el desenlace del caso Adorni cuando de golpe aparecieron los dólares de Martincito mostrados por Jesi antes de que la Justicia le encontrara armas y un polvito muy parecido a cocaína rosa en su departamento. Esta chica no tiene suerte con las parejas que elige. Adorni tampoco la tuvo con los proveedores, entre ellos, una empleada que deschavó haberle prestado su tarjeta de crédito al entonces jefe de Gabinete para que se comprara electrodomésticos que le hacían falta en la casa de la cascada. Una testaferrita, bah.
Algo bueno debe haber hecho Adorni. Todos le prestaban algo. Lo último fue la atención que le prestó Victoria Villarruel el día en que Karina Milei posteó una sentida despedida en X para el caído jefe de Gabinete. “Solo entré para leer los comentarios”, escribió la vicepresidenta en la propia cuenta de la hermanísima. Ni le cuento el tenor de los comentarios…
Hubo ánimos encendidos también en la provincia de Buenos Aires: los gremios docentes se le rebelaron a Kicillof. Le reclaman mejores salarios y más seguridad, y hasta el karateca Sergio Berni lo amenazó con dejarlo más perdido que aceituna en pan dulce si no retomaba la senda del perokirchnerismo.
Cuando parecía que la olla a presión iba a aflojar con la silbatina, apareció Milei acusando a Mauricio Macri de haber estafado a los argentinos con el reperfilamiento de la deuda.
Todo eso hasta que llegó la “bomba polar”. La advirtieron los meteorólogos y la aprovechó la dirigencia. Ya libres del lastre Adorni, el Gobierno le dio la bienvenida a Santilli (ex PJ, ex Pro y actual libertario de la primera hora). Santilli arrastró a una docena de gobernadores en una foto de familia para mostrar respaldo político. Adrián Ravier, nuevo vocero presidencial, brindó su primera conferencia de prensa en la que clausuró el tema Adorni diciendo que ahora debe afrontar el proceso judicial como un ciudadano privado –que no es lo mismo que privatizado-, admitió preocupación por el nivel de actividad y de consumo, y se mostró muy respetuoso del trabajo periodístico. De insistir con el espíritu republicano, este muchacho va a tener los días contados.
Es cierto que la temperatura política no bajó tanto como la del termómetro, pero al menos dio un respiro, que incluyó hasta la propia Patricia Bullrich, quien venía sorteando tormentas en el Senado por la granizada de yerros de Adorni, viendo crecer la sequía de apoyos parlamentarios para los proyectos del Gobierno y esquivando los vientos del ciclón Karina tras la pérdida de su alfil.
La anterior “bomba polar” se había registrado hacia fines de mayo pasado cuando Adorni dilataba la presentación de su declaración jurada patrimonial mientras, para demostrar que todo estaba en calma, se tomaba selfies con Caputo, Caputito, Karina, Santilli y Martín Menem. No fue el frío lo más saliente de aquel fenómeno, sino la niebla, una niebla que lo tapaba todo.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/frio-frio-nid05072026/