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Humor, amistad y crisis existencial: cómo será Somos así, la serie de Nadie dice nada que llega en noviembre a Disney+

Viernes 22 de mayo. Semana 7 de rodaje. Barrio de Boedo. La cita es a las 15. Sin embargo, desde hace horas la calle Danel al 1500 está revolucionada. Camiones descargando equipo técnico, decenas...

Viernes 22 de mayo. Semana 7 de rodaje. Barrio de Boedo. La cita es a las 15. Sin embargo, desde hace horas la calle Danel al 1500 está revolucionada. Camiones descargando equipo técnico, decenas de metros de cables serpenteando la vereda y motorhomes estacionados en cuadras aledañas interrumpen la tranquilidad de la siesta. Un gazebo con catering y café caliente se convierte en punto de encuentro para un equipo que ya lleva casi dos meses de rodaje.

Mientras el movimiento no se detiene, las puertas de la casa que en la ficción pertenece a Guillermina —el personaje interpretado por Momi Giardina— se abren para recibir a LA NACION. Entre los últimos detalles de arte y utilería comienzan a llegar los protagonistas, que en pocos minutos se prepararán para filmar una de las secuencias correspondientes al primer capítulo de Somos así, la serie de Nadie dice nada. “La escena de hoy es una cena en la casa de Momi, donde sus amigos le cuentan que vieron a su exmarido con otra”, anticipa el equipo de producción de Disney, mientras los técnicos terminan de ajustar luces y posiciones de cámara.

El clima detrás de escena combina la precisión de un rodaje profesional con la química que caracteriza al exitoso team de LUZU TV. Entre ensayo y ensayo, actores, productores y directores intercambian comentarios, revisan el guion y afinan cada detalle antes de que llegue el “¡Acción!” definitivo. La toma se repite cuatro, cinco, seis veces, todas las que sean necesarias hasta conseguir el ritmo justo. Lejos de la espontaneidad del streaming diario, el backstage expone el trabajo minucioso que implica trasladar esa complicidad y dinámica grupal a una ficción.

Producida por Pampa Films y dirigida por Nicolás Silbert y Lalo Mark, esta historia sigue a un grupo de amigos entre treinta y cuarenta años que atraviesan una etapa en la que todo parece desacomodarse al mismo tiempo: trabajos que tambalean, vínculos que se redefinen, citas fallidas y secretos que salen a la luz. A lo largo de ocho episodios, de 20 minutos de duración, los personajes se verán envueltos en situaciones tan absurdas como emotivas que los obligarán a replantearse quiénes son y qué están dispuestos a sostener cuando el presente ya no se parece al que imaginaron. Porque crecer, definitivamente, no viene con un manual de instrucciones.

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“La serie la escribió Santi (Talledo), que nos conoce mucho, entonces hay un montón de guiños para la gente que consume el programa y es parte de la comunidad pero, a la vez, el que no nos conoce o no tiene idea de lo que es el universo LUZU también va a entender todo”, anticipa Nicolás Occhiato sobre esta trama creada y escrita por Santi Talledo y Diego Vago que llegará a la pantalla de Disney+ en noviembre de este año.

Del streaming a la ficción

Desde hace tiempo, el universo de LUZU TV se consolidó como uno de los grandes fenómenos del streaming en Argentina. Con Nadie dice nada como su programa insignia, el canal fundado por Occhiato logró construir una comunidad de millones de seguidores gracias a un formato que combina humor, actualidad, entrevistas y la buena química entre sus integrantes. Ese éxito, que trascendió las transmisiones en vivo y se extendió a teatros, eventos y diversos contenidos digitales, ahora encuentra un nuevo terreno con Somos así, la serie de Nadie dice nada protagonizada por Nico Occhiato, Flor Jazmín Peña, Momi Giardina, Santi Talledo y Martín Garabal.

“La gente piensa que es la historia nuestra de Nadie dice nada, que es una serie sobre nosotros. Pero cuando la vean se van a sorprender. Es totalmente ficción”, aclara su creador aunque sus compañeros aseguran que habrá mucho de la personalidad de cada uno, “de las historias que hemos contado en el programa” y que cada uno de los oyentes va a poder identificar o reconocer en esta trama.

Esas historias personales y “alocadas” sumadas a la gran química y amistad que este grupo viene forjando desde hace años por las mañanas fueron, sin duda, un gran disparador a la hora de crear esta historia. “Todo surgió después de hacer un comercial con Momi y Flor. Nos divertimos tanto grabándolo que dijimos: ‘Cada uno tiene una personalidad tan marcada que sería espectacular para una serie de cinco amigos’”, recuerda Talledo que, tras el visto bueno de Occhiato, grabó un teaser de 10 minutos contando de qué trataría. “Nico siempre nos dio mucha libertad en todo. Todo lo que le proponemos siempre es un sí”, cuenta el escritor agradecido por la confianza.

Quién es quién: Nico Occhiato es Matías

Matías es un profe de educación física cuyo verdadero desafío son las relaciones románticas: nunca logró pasar de una tercera cita con nadie. “El personaje es bastante parecido a mí, entonces fue más fácil interpretarlo”, advierte el conductor mientras enumera las coincidencias que encuentra entre ambos: “Viene de una familia italiana como yo. Su familia tiene una trattoria y quieren que se haga cargo de ella pero él no quiere. En mi caso, no es una trattoria sino un corralón, pero pasó algo bastante similar”, cuenta este muchachito de Villa Luzuriaga.

A pesar de lo que muchos creen, cómo le va en su vida amorosa también guarda similitudes con el empresario. “A Matías le cuesta la charla, le cuesta vincularse durante períodos largos con las mujeres. Eso sí, es un buen amigo; siempre está para su gente”, confiesa quien del grupo es el que está “más a tierra” de los cinco. “Creo que el público se va a sentir identificado en ese punto. En definitiva, es un poco lo que pasa en el programa cuando están todos contando cosas absurdas y yo con una mirada a cámara conecto con el público como diciendo: ‘Es una locura lo que está pasando’”, reflexiona encontrando otro paralelismo.

Flor Jazmín Peña es Chía

Chía es una suerte de “emprendedora espiritual” que, a partir de la llegada de su hermana, su vida da un giro y comienzan a derrumbarse todas sus fantasías. “Siento que Chía se parece a la Flor Jazmín de 2020. Yo era una chica mucho más culposa sin estos últimos cinco años de terapia”, revela, entre risas. “En ese sentido, Chía está cargada de un montón de mandatos y de creencias que tienen que ver con tener una hermana con discapacidad, con la culpa que le pueda llegar a generar que ella sí tenga salud”, explica quien hoy se define como alguien totalmente diferente. “La Florencia de hoy prioriza lo que le pasa y lo que siente, sin la necesidad de estar complaciendo tanto al otro”, señala.

A lo largo de la trama, su personaje también empezará a soltar todas esas emociones que la paralizan; tal como lo ha hecho ella en estos últimos años. “Lo interesante de Chía es que atraviesa cosas profundas e internas que tienen que ver con empezar a verse como una adulta (con todo lo que eso conlleva). Es ahí donde empieza a priorizarse”, anticipa.

Momi Giardina es Guillermina

Guillermina entra en crisis luego de que un mensaje anónimo amenaza con exponer públicamente su secreto mejor guardado y la obliga a reconsiderar viejas decisiones. “Mi personaje es una mujer de 40 años a la que su marido la deja por una chica más joven. Ahí estarán los amigos para sostener”, relata Giardina.

Sobre qué es lo más interesante de interpretar este papel, la exbailarina de Showmatch hace hincapié en la cantidad de emociones por las que esta mujer deberá atravesar a lo largo de los capítulos. “Si bien la comedia es donde más cómoda me siento, mi personaje también pasa por lugares súper sensibles y eso me encanta. Me encanta poder tener esa montaña rusa de sentimientos en un personaje: el enojo, la tristeza, la decepción y la comedia”, detalla entusiasmada.

Santi Talledo es Lucas

Lucas es un artista que, en el camino de hacerse cargo de su vocación, termina enamorándose de la persona equivocada. “Mi personaje quiere vivir de la música, del arte, pero no la pega. Está en un momento económico bastante complicado, entonces cuando se le termina el contrato de alquiler se va a vivir con su mejor amiga, que es Guillermina. Está conflictuado con su futuro hasta que pasa algo bastante fuerte (en el terreno amoroso) que significará una contradicción muy grande para él”, adelanta Talledo.

Martín Garabal es Leo

Leo es un médico hipocondríaco, que se convierte accidentalmente en el quinto integrante de este grupo de amigos. “Están buscando candidatos para presentarle al personaje de Momi, que está pasando un mal momento y piensan en mi. Yo vengo de una relación, así que no tengo ganas de conocer a nadie, pero finalmente termino conociéndola. Aunque lo que pasa es muy gracioso”, cuenta el actor de series como División Palermo y Envidiosa.

Que su personaje se incorpore a un grupo ya armado es un paralelismo a lo que pasó con Garabal en el ciclo Nadie dice Nada. “Con Nico siempre tuve buena química y empecé a ir al programa cada 15 o 20 días a hacer una columna. Cuando Nachito Elizalde se fue, Nico me pidió que cubra su lugar durante un mes y la verdad que la pase súper bien. Después surgió hacer el verano y al año siguiente, seguí. Me siento muy cómodo. No sé si me imaginaba haciendo un programa tan popular o masivo pero me quedo porque me divierto mucho con ellos”, revela sobre cómo fue sumarse a este equipo.

El gran desafío de actuar

Mientras que para Garabal, Talledo y Giardina ponerse en la piel de estos personajes no tuvo mayores dificultades, para Occhiato y su novia se trató de un gran desafío. Es que es la primera vez que el conductor y la bailarina actúan frente a una cámara. “No es algo a lo que me dedico, así que me lo tomé con mucha seriedad, respeto y responsabilidad porque quiero estar a la altura. Por suerte, hacerlo con mis compañeros hizo que todo sea más fácil”, advierte el conductor de La Voz Argentina, que no sólo tuvo un coach actoral sino también trabajó algunas escenas con Ariel Staltari, actor de títulos como El Enternauta y Okupas. “A Ariel lo admiro. Tengo buena onda, así que me contó cómo laburaba él sus personajes y me dio algunos consejos; la verdad que me sirvió un montón”, se sincera.

“Yo digo que Nico es el nuevo Suar. Yo sé que lo estoy subiendo un poquito pero tiene como esa cosa de comedia y naturalidad medio tierna, que no es fácil de lograr”, interrumpe Momi halagando el trabajo de su compañero en el set. De los dos amateurs, la más nerviosa es Flor Jazmín. “Es que es algo completamente diferente a todo lo que he hecho”, se justifica. Sin embargo, a medida que el rodaje transcurre, la influencer va ganando seguridad: “Di todo de mí y la pase mucho mejor de lo que pensaba. Creo que tener bajas expectativas siempre es mejor. Me sorprendí con lo que fui aprendiendo en el proceso”, asegura quién no descarta ponerse a estudiar actuación: “Me dieron muchas ganas de profundizar en esto pero tengan paciencia”, bromea.

En el caso de Momi, su pasión por la interpretación data desde mucho antes de que explotara su faceta humorística. “Mi formación siempre vino por el lado de la actuación. Siempre hice bolos en ficciones, en series, las cámaras ocultas en Showmatch, mi unipersonal en teatro. La actuación es lo que estudié y lo que más me gusto siempre”, aclara la también bailarina que no puede creer estar protagonizando en una plataforma como Disney+. “Yo soy fanática de Disney desde muy chica. En el programa una vez conté que hasta saque un préstamo para irme a Disney; para mí Mickey es un sentimiento. Esto es lo mejor que me puede pasar, lo que siempre soñé”, dice emocionada.

Su emoción se esfuma y su estilo irónico vuelve a la tomar posesión de la charla cuando se queja de la poca improvisación que pudo llevar a cabo en el set. “No tuvimos mucha libertad para agregar cosas. Siento que si nos dan rienda suelta, tienen miedo de lo que podamos llegar a hacer. Pero bueno, en algunas escenas me fui un poquito al carajo”, confiesa, entre risas. “Yo cambio algunas cositas pero muy chiquitas: palabras, frases o algún silencio pero lo que está escrito está muy bien”, cuenta, por su parte, Garabal; uno de los más experimentados del grupo.

Contener la risa parece ser uno de los grandes retos que este grupo tiene que afrontar en cada jornada. “Cuando nos tocan escenas a los cinco juntos nos tentamos. Pero somos todos muy profesionales y sabemos que no podemos perder el tiempo; hay millones de personas atrás laburando”, reconoce Giardina mientras su compañero confiesa que le divierte más hacer la serie que el programa. “La verdad que todas las escenas que me tocaron actuar me divirtieron mucho. Encontrarnos todos con la complicidad que tenemos al aire pero en otro contexto, me divierte. Lo mismo me pasa con los viajes o cuando hacemos funciones de teatro”, se sincera Garabal que necesita estar en constante movimiento para no aburrirse.

El encargado de marcar los límites en el set es nada más y nada menos que Talledo, el showrunner de esta historia. “La clave de lo que pasa con Nadie dice nada es reírnos. Fue un gran desafío ver si eso que pasa en el streaming también pasaba en el set. Y pasó. La están rompiendo y estoy muy orgulloso de ellos. Está quedando todo muy divertido, nos reímos mucho haciéndolo y eso es otro indicativo de que va a funcionar. Fue un rodaje muy especial. Cada persona que viene a hacer una participación, nos dice lo mismo: ‘Hace mucho que no grababa así, hay un clima increíble’”, destaca quién escribió los guiones con la colaboración de Andrés Pascaner, Ramiro Tévez, Sofía González Gil y Lucía Miranda.

Dos invitados de lujo

Si bien el elenco secundario que acompañará a este team todavía no puede develarse, los protagonistas mencionaron dos figuras claves que participaron del rodaje y que enaltecen una producción de este tipo. Se trata de Oscar Martínez y Graciela Stefani, quienes tuvieron la misión de interpretar a los padres del personaje de Occhiato en la pantalla. “Estábamos en la búsqueda de quien podía hacer del papá de mi personaje y en un momento desde Disney nos tiraron su nombre. Le mandamos los guiones, le gustó y se sumó. La verdad que fue como estar jugando con Messi”, dice Nico sobre cómo fue compartir el set con el protagonista de El último gigante.

“Fue muy emocionante el día que tuvimos que grabar con él. Yo compartí muchas escenas y fue una clase maestra. Fue muy loco pensar que estaba actuando el texto que yo escribí”, confiesa Talledo mientras destaca que Martínez aceptó la propuesta ni bien leyó el libreto. “Nos contó que la hija de su mujer (Marina Borensztein) nos mira desde Londres, así que sabía de nosotros. Es un tipazo y un gran profesional. Que esté en nuestra serie no lo imaginamos ni en el mejor de nuestros sueños”, agrega Occhiato.

El rodaje en números

La preproducción de Somos así, la serie de Nadie dice nada empezó a fines de enero. El rodaje comenzó dos meses después (más precisamente el lunes 6 de abril) y se extendió a lo largo de ocho semanas, con jornadas de entre 10 y 12 horas de lunes a viernes. “Fueron muchas horas de trabajo. Encima nunca deje de hacer el programa. Había semanas que terminaba de grabar a las 2 de la mañana y a las 7 me sonaba el despertador. Tenía que estar lúcido para hacer dos horas de aire sin cortes”, señala el responsable de LUZU sobre el gran esfuerzo que significó actuar y conducir a la vez.

“A mí me fascina actuar, así que puedo estar 20 horas en un rodaje que lo disfruto y me encanta. Pero bueno, estas últimas semanas se me están haciendo un poquito más difíciles”, expresa Momi demostrando signos de cansancio.

El despliegue de producción también se traduce en la cantidad de locaciones que fueron necesarias para contar esta historia. Mientras que el barrio de La Boca sirvió como escenario para armar la Trattoria que tienen los personajes de Oscar Martínez y Graciela Stefani, el Círculo Trovador, en Vicente López, ofició del gimnasio donde trabaja el personaje de Occhiato y el teatro Guevara fue el espacio donde se llevó a cabo una cena muy particular de la trama. Parque Chacabuco, Boedo, La Paternal, Colegiales y Puerto Madero fueron los barrios elegidos a la hora de armar casas, clínicas o filmar los exteriores.

“Creo que lo que tiene este equipo y lo que nos hace seguir creciendo es que hacemos las cosas aunque muchas veces tengamos miedo o nos parezca muy grande. Nunca nos hubiéramos imaginado hacer un Movistar Arena y se dio la oportunidad. Ahora pasa lo mismo con esto. No tengan dudas de que dimos absolutamente todo para poder hacer una linda serie”, reflexiona Flor Jazmín Peña al tiempo que le agradece a toda la gente que está “del otro lado bancando” para que esto sea una realidad.

Seguir expandiéndose, llevar nuestra cultura al mundo y que “la gente se divierta” o se sienta identificada con ciertos temas es el objetivo que este grupo de jóvenes tiene con este nuevo proyecto. “A mí me encanta contar historias, hacer contenido por y para la gente, sacar a la gente por un rato de la realidad. Y esto es una nueva forma de seguir contando historias, ahora desde lo actoral. Ojalá sea la primera temporada de muchas”, concluye Occhiato, el pionero de un fenómeno que parece no tener techo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/series-de-tv/humor-amistad-y-crisis-existencial-como-sera-somos-asi-la-serie-de-nadie-dice-nada-que-llega-en-nid30072026/

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