Nacionales Escuchar artículo

La directora de Living comparte su editorial celebrando los 27 años de la revista de deco más leída de Argentina

Durante una producción para Living, la dueña de casa me pregunta: “¿Tomás un café? ¿Nespresso, Volturno o prensa francesa?”. Acto seguido, despliega la oferta dentro un mueble que ya tien...

Durante una producción para Living, la dueña de casa me pregunta: “¿Tomás un café? ¿Nespresso, Volturno o prensa francesa?”. Acto seguido, despliega la oferta dentro un mueble que ya tiene nombre propio: “coffee station” o “estación de café”. Gano tiempo frente a la duda que me dejó picando la terna cafetera mientras me cuenta que venía viendo este módulo en las distintas ediciones de Experiencia Living y, ahora que lo tiene, entiende por qué es tan valorado: en vez de sacar el café de un mueble, las tazas de otro, el azúcar de otro, tener todo en un mismo lugar le resulta más cómodo y eficiente. Y sí; la verdad, tiene sentido.

“Volturno, por favor.”

Los cambios de época se manifiestan en arquitectura, desde luego; también, en la decoración y, sobre todo, en los hábitos. Por ejemplo, en su casa de Palermo Chico, Victoria Ocampo mostró su deseo de simplificar y expandir la vida uniendo lo que antes hubieran sido salas, salitas y antesalas, eliminando la ornamentación excesiva y pesada, priorizando la luminosidad y la tranquilidad visual y –principalmente– adecuándose a las costumbres modernas.

Desde que empezamos Living hace 27 años, hemos sido testigos de enormes transformaciones: hojeando los primeros números, notamos cómo se fueron integrando las cocinas, cómo evolucionó la iluminación, ¡ni hablar de la tecnología!, que hay menos bibliotecas con libros, más baños por cuarto, lavaderos bellísimos… y estaciones de café. Pero la esencia es la misma: siempre buscamos que nuestra casa sea ese hogar al que queremos llegar.

El gran diseñador inglés Terence Conran (1931-2020) escribió en uno de sus libros: “Siempre creí que uno de los mayores cumplidos que un invitado puede hacerle a una casa consiste en sacarse la campera espontáneamente, demostrando con ese gesto que se siente cómodo”. De observar cómo se comportan nuestras visitas podemos interpretar mucho. Es más, podemos observarnos a nosotros mismos cuando salimos: ¿nos sentamos rectos y solemnes o nos manejamos con confianza? ¿Qué hace que actuemos de una u otra manera? ¿La decoración? ¿Los muebles? ¿La luz? Edición tras edición, seguimos indagando. Y yo tengo mi respuesta.

(Pero, antes, el recuerdo de un fotógrafo que le dio mucho a nuestra Living y con quien hicimos notas memorables que habrán disfrutado. En cada producción, repetía invariablemente un gesto que él seguramente no notaba, pero que yo anticipaba, divertida: mientras se apoyaba una mano en la panza y con la otra se desparramaba el jopo sobre la frente, lanzaba esta manifestación al universo: “¡Cómo me tomaría un café!”. La reacción a ese detalle –que para él era un deseo profundo, un antojo inevitable que marcaba su rutina– revelaba, como ninguna, a la persona que nos estaba recibiendo.)

Entonces, acá va mi respuesta: es la casa, la decoración, los muebles, la luz. Pero el factor principal son las personas.

Al igual que a las casas, a Living la hacemos personas. Un equipo maravilloso que trabaja para acercar inspiración y acompañar ese anhelo tan simple como universal: vivir mejor. Porque si las tendencias cambian, los espacios evolucionan y hasta el café encuentra su propio rincón, hay algo que sigue siendo irremplazable: ustedes.

De personas a personas (siempre dispuestas a dar o recibir un café), gracias por acompañarnos todos estos años. ¡Feliz aniversario!

   

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-living/la-directora-de-living-comparte-su-editorial-celebrando-los-27-anos-de-la-revista-de-deco-mas-leida-nid13082026/

Comentarios
Volver arriba