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La insólita invasión de los hinchas de Rosario Central por un título que no fue

En la tarde-noche de definiciones de la liga argentina pasó verdaderamente de todo. Especialmente, en el Gigante de Arroyito. Porque Rosario Central hizo sus deberes y se impuso 2-0 a Estudiantes,...

En la tarde-noche de definiciones de la liga argentina pasó verdaderamente de todo. Especialmente, en el Gigante de Arroyito. Porque Rosario Central hizo sus deberes y se impuso 2-0 a Estudiantes, de Río Cuarto. Un triunfo que los hinchas del Canalla vivieron con las palpitaciones aceleradas debido a un Boca que no podía ganar su partido y le facilitaba la obtención del bicampeonato. Pero el Xeneize lo ganó en el sexto minuto de adición, el factor que alteró todo: cuando todo era frustración en las tribunas rosarinas, alguien creyó que el gol de Boca había sido anulado y causó una ola popular que terminó con invasión de campo y festejos de futbolistas.

Sobraban las sonrisas. Mientras el equipo de Jorge Almirón conseguía el segundo tanto a cinco minutos del final, el Xeneize seguía igualando sin goles contra Defensa y Justicia, y Argentinos ya estaba derrotado por Huracán, resultados que le daban nuevamente el título que en 2025 le concedieron mediante la polémica determinación de AFA, una vez concluido el certamen. Sin embargo, llegó el gol de Enner Valencia que tiró a Ángel Di María contra el respaldo de su asiento, resignado -por su lesión miró las acciones desde el palco-; que llevó a algunos futbolistas a tomarse la cabeza mientras seguían el final ajeno mediante un teléfono; que generó silencio en gran parte del estadio. Pero no en todo.

Luego del 1-0 de Boca vs. Defensa, alguien festejó en el Gigante de Arroyito y muchísima gente pensó que Rosario Central era el CAMPEÓN... ¡La hinchada invadió el campo de juego y festejó ante las cámaras!

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— SportsCenter (@SC_ESPN) November 7, 2026

Porque algunos, evidentemente, malentendieron aquel gol del ecuatoriano y, en efecto, el desenlace en la Bombonera. Y celebraron, causando un revuelo popular que llevó a un grupo grande de hinchas a invadir el campo de juego creyéndose campeones. “¡Vamos, Central!, ¡Dale, campeón!”, gritaron eufóricos ante la cámara de la transmisión oficial, con risas de felicidad.

Y la confusión, entonces, se trasladó a los alrededores. En cada fanático que permanecía en su tribuna enterado de lo sucedido con Boca pero también a la expectativa de festejos que no entendía; también en esos futbolistas que ya conocían el final y sentían que se estaban perdiendo una nueva noticia. Ninguno se estaba perdiendo nada: Boca ganó el título en la última jugada y así, crudamente, hubo que explicárselos a los equivocados hinchas. En definitiva, una secuencia insólita.

Por otro lado, en lo que respecta al desarrollo de la victoria, también sucedió una infracción increíble por la brutalidad. Gastón Ávila venía de ser noticia por convertir dos dobletes recientes para los triunfos ante Atlético Tucumán (3-2) y Sarmiento (2-1), algo inusual para un zaguero central. Sin embargo, en este cierre de etapa regular del torneo Clausura vio los flashes por algo muy lejano: una bestial patada sobre el cuerpo del arquero rival. Eso sí, el juez Hernán Mastrángelo necesitó el VAR para expulsarlo.

El local se imponía por el gol de Julián Fernández sobre el final del primer tiempo y, cuando los vientos parecían soplar en dirección completamente favorable, a los 24 minutos se quedaría con un hombre menos. Ávila fue a buscar con demasiada vehemencia e imprudencia el tiro libre desde un costado que ejecutó Jaminton Campaz. El central voló para intentar desviar hacia la red el envío cerrado, pero terminó impactando su plancha contra el cuerpo de Francisco Gualtieri. Una acción digna de roja directa, de mostrarla sin ninguna colaboración. Porque fue demasiado desubicada, menos para Mastrángelo.

De hecho, tan fuerte ocurrió el golpe que el “Gato” ofreció disculpas al instante y hasta se puso una mano en su propio pecho, preocupado con las consecuencias que pudiera sufrir el arquero. Impactado estaba el zurdo. Sin embargo, el referí le mostró la amarilla: los futbolistas del club riocuartense, que esta tarde jugó su último partido en la máxima categoría antes de regresar a la Primera Nacional, igualmente se indignaron con la sanción.

Entonces, inmediatamente apareció el llamado del VAR, a cargo de Héctor Paletta, para poder colaborar con el árbitro. Como se esperaba, no necesitó demasiadas repeticiones para convencerse de la expulsión: la plancha del defensor fue tan fuerte que logró mover el cuerpo del arquero en el aire. Mastrángelo regresó al campo y comunicó la decisión de echarlo por “juego brusco grave”.

Pese a los diez hombres, Rosario Central no puso en peligro el triunfo gracias a que el lateral derecho Emanuel Coronel convirtió un verdadero golazo. Paró un rechace rival con el pecho y, sin dejarla caer, remató con una volea de zurda desde fuera del área que infló la red cerca de un ángulo.


A Central le queda el consuelo de haber finalizado en el primer puesto de la zona B (34 puntos), lo que le permite jugar la llave de octavos de final en su estadio contra el octavo del grupo A, que es Gimnasia, de Mendoza. Al menos, por ahora: dependiendo su resultado de esta noche, podría ser... ¡Newell’s!

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/la-insolita-invasion-de-los-hinchas-de-rosario-central-por-un-titulo-que-no-fue-nid07112026/

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