La UBA implementa recortes para poder seguir funcionando
En el contexto de la emergencia presupuestaria, la Universidad de Buenos Aires (UBA) dispuso a través de una resolución una serie de pautas para recortar gastos y así poder seguir funcionando. ...
En el contexto de la emergencia presupuestaria, la Universidad de Buenos Aires (UBA) dispuso a través de una resolución una serie de pautas para recortar gastos y así poder seguir funcionando. “Se disponen inicialmente a partir del lunes 15 de abril , las siguientes pautas enumeradas a continuación, a los fines de mitigar el crecimiento inercial del gasto que desencadenaría en la imposibilidad de poder afrontar los compromisos asumidos por la Universidad”, dice la resolución del Consejo Superior, a la que accedió LA NACION.
¿Cuáles son esas medidas? A partir de ayer, establecieron, por ejemplo, la no utilización de aire acondicionado ni de las calderas para todos los edificios de la Universidad, exceptuando a los hospitales; el apagado de iluminación en aulas y oficinas iluminadas naturalmente y en espacios comunes de circulación; y la utilización de ascensores solo para aquellas personas con movilidad reducida y casos de asistencia o emergencia.
Enumeraron, además, que las convocatorias realizadas para los programas de investigación, ciencia y técnica y extensión universitaria estarán supeditados a la efectiva disponibilidad de presupuesto para poder ser afrontadas y que el Programa UBA en Acción estará limitado a las actividades financiadas por organismos externos a la UBA y/o aportes privados.
En la resolución señalan, además, que estas medidas de urgencia se suman a las que la universidad ya había implementado: plan de reducción de alquiler de edificios y readecuación de la seguridad.