La ultraderecha arrasa en Sajonia-Anhalt y se posiciona para gobernar por primera vez en un estado alemán
BERLÍN.- La ultraderechista...
BERLÍN.- La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo una contundente victoria en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, con alrededor del 44,2% de los votos según las proyecciones de la noche, en un resultado que marca un punto de inflexión para la política alemana y amenaza con tener repercusiones en Berlín.
El triunfo convierte al líder regional de AfD, Ulrich Siegmund, de 35 años, en la figura central de la nueva correlación de fuerzas en este pequeño estado del este del país.
Con un discurso radical que también logró un fuerte respaldo entre los jóvenes, Siegmund aspiraba a formar un gobierno exclusivamente de AfD, aunque el resultado no le otorga la mayoría absoluta.
“No sé todavía si seré ministro presidente, pero ya hemos escrito la historia”, afirmó ante sus seguidores tras conocerse las primeras proyecciones.
La llave para la formación del próximo Ejecutivo podría estar en la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), cuya votación se situaba en torno al 5,1% según las estimaciones de ARD, aunque otra proyección de ZDF la dejaba en 4,8%, por debajo del umbral del 5% necesario para obtener representación parlamentaria.
Wagenknecht, antigua dirigente de La Izquierda y crítica de la ayuda militar a Ucrania, ya tendió la mano a Siegmund.
El eventual ingreso del BSW al Parlamento regional podría convertirlo en el árbitro de las negociaciones para formar gobierno, en una constelación inédita que podría desembocar en el primer Ejecutivo regional encabezado por la extrema derecha.
El resultado supone además un duro golpe para la Unión Demócrata Cristiana (CDU) del canciller Friedrich Merz. El partido habría obtenido alrededor del 18%, aproximadamente la mitad de su resultado anterior, y quedó muy lejos de AfD.
En el Maritim Hotel de Magdeburgo, donde los cristianodemócratas siguieron los resultados, el ambiente fue de decepción. El gobernador saliente, Sven Schulze, reconoció la magnitud de la derrota.
“Ellos son el partido más fuerte. Tenemos que afrontar la situación. Esto es la democracia: la gente acudió a votar masivamente, como nunca antes”, afirmó.
Sus palabras reflejan el debate que se abre dentro de la CDU sobre el futuro del llamado Brandmauer, el cordón sanitario que impide cualquier cooperación con AfD. La propia copresidenta federal de AfD, Alice Weidel, aseguró que su partido podría imaginar “una colaboración con la CDU o con partes de la CDU”.
“Este resultado desastroso de la CDU se debe al Brandmauer. La gente ya no confía en el partido”, sostuvo Weidel, quien advirtió a Merz de que, si mantiene esa estrategia, los conservadores “no gobernarán nunca más en ninguna parte a nivel federal”.
Desde Berlín, sin embargo, los partidos que integran o respaldan al Gobierno insistieron en mantener el aislamiento de la ultraderecha. Los Verdes y La Izquierda reiteraron que no habrá cooperación con un partido al que consideran de extrema derecha.
El vicecanciller y líder socialdemócrata, Lars Klingbeil, fue uno de los primeros dirigentes nacionales en interpretar el resultado como una advertencia para la política federal.
“Es una señal para Berlín”, afirmó, al tiempo que reconoció que el gobierno deberá escuchar el mensaje de los electores. El SPD quedó en torno al 9%, un resultado muy por debajo de sus expectativas.
Para el jefe parlamentario de la CDU, Thorsten Frei, el resultado representa una “cesura en la historia del país”, mientras que la líder nacional de La Izquierda, Heidi Reichinnek, llamó a sus simpatizantes a no dejarse intimidar.
“A la gente quiero decirle que no tenga miedo. No están solos”, declaró Reichinnek. Su partido quedó tercero en Sajonia-Anhalt, también con alrededor del 9%.
El resultado coloca además bajo presión a Merz, quien había prometido reducir a la mitad el respaldo de AfD. La extrema derecha, lejos de retroceder, amplió ahora su influencia en un estado donde las autoridades de seguridad la clasifican como claramente extremista.
Si Siegmund consigue formar gobierno, su programa incluiría medidas radicales como poner fin a la escolarización obligatoria, establecer clases separadas para niños con discapacidad y migrantes, reducir la financiación de la radiotelevisión pública y recortar los fondos destinados a las iglesias.
La disputa por el poder regional tendrá también una dimensión nacional. El 20 de septiembre están previstas elecciones en Berlín y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, dos nuevas pruebas para la CDU y para el sistema de alianzas que hasta ahora ha mantenido a AfD fuera de los gobiernos.
El resultado de Sajonia-Anhalt abre así una etapa de incertidumbre en Alemania: la ultraderecha consolida su posición como primera fuerza en un estado del este, mientras el partido de Merz afronta una derrota que podría reavivar el debate sobre su estrategia frente a AfD y sobre la estabilidad de la política federal.
El resultado tuvo además repercusiones fuera de Alemania. El ministro de Exteriores de Italia y líder de Forza Italia, Antonio Tajani, calificó la victoria de AfD como una “pésima noticia” y expresó su deseo de que el avance de la ultraderecha quede limitado a Sajonia-Anhalt. “El resultado del voto en Sajonia-Anhalt es la afirmación de una fuerza política que es antitética respecto de los valores liberales y occidentales en los que se reconoce Forza Italia”, afirmó.
Tajani sostuvo que la decisión de los votantes debe ser respetada, pero reclamó a los partidos europeos medidas para frenar el avance del populismo y el extremismo. También pidió cambios en la Unión Europea ante el descontento ciudadano. “Basta con una UE que no decide, basta con una UE multiplicadora de normas inútiles, basta con las imposiciones para una transición ecológica bajo el impulso de las ideologías”, señaló.
Agencias ANSA, Reuters y AFP