Las centrales sindicales denunciaron al Gobierno en la OIT y se tensa el choque con Milei
Desde Ginebra, Suiza, las centrales sindicales argentinas se unieron para denunciar al Gobierno en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un organismo especializado de las Naciones Unida...
Desde Ginebra, Suiza, las centrales sindicales argentinas se unieron para denunciar al Gobierno en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un organismo especializado de las Naciones Unidas del que por primera vez en 25 años el Estado argentino no envió representantes de rango desde Buenos Aires.
Jorge Sola, integrante del triunvirato de mando de la CGT, expuso ayer en representación de las tres centrales obreras y denunció “graves incumplimientos a las normas internacionales del trabajo” por parte de la gestión de Javier Milei. “Lo que hoy traemos a examen no es una disputa sobre tecnicismos administrativos o simples ajustes presupuestarios; es la denuncia formal del desmantelamiento sistemático de un modelo democrático de gobernanza del trabajo que nos tomó décadas construir y que el actual Gobierno Nacional está demoliendo desde diciembre de 2023″, planteó Sola.
A los dirigentes les hubiera gustado que Julio Cordero, secretario de Trabajo de la gestión libertaria, los escuchara, pero el funcionario no viajó. Cordero fue un histórico de los encuentros en Ginebra: durante décadas asistía como representante del sector empresario o del Grupo Techint. Esta vez, ni siquiera expuso de manera virtual cuando al Gobierno le tocó brindar su exposición. La voz oficial recayó en Carlos Foradori, representante permanente de la Argentina en los organismos internacionales.
El discurso de uno de los jefes de la CGT coincidió con la reglamentación de la denominada ley de modernización laboral, objetada por el sindicalismo en la Justicia. “Estas decisiones constituyen una inaceptable intromisión en la vida interna de las organizaciones gremiales y afectan principios esenciales reconocidos por nuestra Constitución Nacional y por los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”, señaló la central obrera en un comunicado, en el que consideró que “resulta inadmisible que el Gobierno pretenda implementar una normativa en la cual buena parte de sus disposiciones se encuentran cuestionadas judicialmente y sometidas a debate respecto de su constitucionalidad”.
“Entre excesos reglamentarios y violaciones a la Constitución nacional, el Poder Ejecutivo vulnera nuevamente el convenio 150 atacando la libertad sindical y derechos individuales y colectivos. Sumándose a ello la aplicación de sumarios administrativos, multas millonarias, como los casos de los gremios de La Fraternidad y UTA por ejercer el legítimo derecho de huelga convocada por las centrales sindicales. Se suma a ello el caso del gremio metalúrgico de la UOM, que fue intervenido. Otro ejemplo claro de las violaciones del Gobierno argentino”, denunció Sola en Ginebra.
Y agregó: “En la ausencia de control estatal promovidapor el gobierno se plasma la aniquilación de los derechos laborales que el desmantelamiento de la administración del trabajo por parte del Estado argentino se manifiesta en el desguace de organismos estratégicos. Desde el 2023 y hasta febrero de 2026 en la Administración Pública Nacional centralizada se produjo una reducción del 29 % de la planta de trabajadores del Estado. Sin embargo, cuando se analiza los organismos específicos en donde se produjeron las mayores afectaciones, según los propios datos oficiales, recae sobre las dependencias que deben evitar la destrucción del sistema de relaciones laborales y de los derechos sociales.
En representación de la CTA de los Trabajadores estuvo Roberto Baradel y denunció el deterioro de la institucionalidad laboral y afirmó que “cuando un país reduce sus estructuras de inspección, debilita su autoridad laboral, elimina espacios de diálogo social, restringe la negociación colectiva y limita el derecho de huelga, no estamos frente a una simple reorganización administrativa, sino frente a un proceso de debilitamiento de las capacidades estatales destinadas a garantizar el trabajo decente y los derechos fundamentales de los trabajadores”.
Amenaza de otra huelgaEn Buenos Aires, mientras tanto, diferentes sectores de la CGT y de las dos CTA no descartan avanzar hacia un nuevo paro general en rechazo de la reforma laboral.
“Esta reforma no generó ni un solo puesto de trabajo No se descarta un paro general. Vamos a defender los derechos adquiridos más allá de que vengan con una ley retrógrada. Si el gobierno no acata la ley de financiamiento universitario, por qué nosotros tenemos que aceptar una ley que tiene una carga negativa en la vida de los trabajadores”, dijo hoy Cristián Jerónimo, otro de los jefes de la CGT, en declaraciones a Futurock.
En caso de avanzar con una huelga, será la quinta de la CGT contra la gestión libertaria. La primera fue el 24 de enero de 2024, con Milei poco más de un mes en el poder.