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“Me conectó espiritualmente”. Es el nieto de una inolvidable artista y recorre la Argentina en un motorhome llevando su música

La música siempre estuvo presente en la vida de Benja Torres (28), porque su familia es sinónimo de música: es hijo de Angélica Torres –una de las hijas de Lolita–, primo de Ángela y sobri...

La música siempre estuvo presente en la vida de Benja Torres (28), porque su familia es sinónimo de música: es hijo de Angélica Torres –una de las hijas de Lolita–, primo de Ángela y sobrino de Diego. Y su verdadero nombre es Diego Moreira (su papá se llama Juan Moreira). Pero cuando decidió que iba a dedicarse profesionalmente a componer y cantar canciones, cambió el apellido paterno por el materno y dejó de lado el Diego, para no terminar llamándose igual que su famoso tío, y eligió como nombre artístico Benja, porque es el más chico de tres hermanos, el Benjamín de la familia. Inquieto, apasionado y lanzado, en los últimos meses se aventuró a cumplir uno de sus sueños más anhelados: recorrer el país en un Mercedes-Benz 1114 modelo 1980 –perteneció a su abuelo, Pepe Moreira, que fue camionero, y durante dos décadas lo restauró de a poco hasta convertirlo en un funcional motorhome–, llevando su música a cada rincón. Para él, El Rutero Viejo es como la unión de sus dos mundos, sus dos familias: el de los camiones y las rutas con el de la música. Así se lo contó a ¡HOLA! Argentina en un impasse –volvió a Buenos Aires por unos días antes de seguir la travesía– durante una charla telefónica.

–¿Cómo se te ocurrió hacer este viaje?

–El año pasado nació la idea de armar un formato nuevo en mi música, que era ir llevando mis canciones en motorhome por distintas ciudades de Argentina y que se fueran sumando artistas. Por ejemplo, si voy a Córdoba, que en Córdoba se sume Ulises Bueno, y si voy a Salta, que se sumen Los Nocheros. Después quedó en la nada, porque era muy difícil de llevar adelante. Y este año pensé: “Pero para ejecutar eso, ¿por dónde empiezo?”, y ahí me di cuenta de que había que darle una historia real detrás. Siempre tuve el deseo de recorrer mi país en motorhome llevando mis canciones aquí y allá, así que dije: “Bueno, ¿y si me voy en motorhome a recorrer Argentina y a documentar eso?, ¿a componer canciones por distintas provincias?”, e hice todo lo que hay que hacer para llevarlo adelante. Saqué el registro profesional para conducir el camión, hablé con mi familia porque el camioncito que estoy usando es de mi abuelo, y eso se termina uniendo con que mi abuelo siempre tuvo el sueño de vivir en un motorhome girando por el país… Por eso, que él me haya cedido su camión fue muy importante para mí. Se alineó todo y empecé el viaje.

–¿Qué recorrido hiciste?

–En principio, la idea era hacer diez o quince días y volver, hacer otros quince días y volver, pero resultaba muy difícil en términos de logística y terminé haciendo desde Santa Fe, pasando por Córdoba, San Luis y Mendoza, y de Mendoza bajé hasta Ushuaia. Cuando llegué a Ushuaia, que fue hace unos días, tomé le decisión de volver por una semana a Buenos Aires, porque extrañaba mucho y tenía cuestiones personales que resolver. Así que en esta semana estoy volviendo para Ushuaia.

–¿Cuántos kilómetros hiciste?

–Siete mil.

–¿Viajaste solo?

–Manejé yo todo el viaje, pero tuve la suerte de que se fueron sumando amigos en distintos trayectos. Hasta Mendoza vinieron algunos, cuando arrancamos para el sur se sumó otro, y en la Patagonia otro más. Me iban acompañando en la ruta charlando, escuchando música y cebando unos mates.

–¿Esa compañía perjudica de alguna manera los momentos de reflexión?

–No, para nada, porque igual terminás teniendo momentos de soledad. Es que son muchos kilómetros, y a ese camión lo podés poner a 80 kilómetros por hora como mucho, y como en el sur las distancias son muy largas, al ir a 80 estás todo el día manejando. Estás vos con tu cabeza. Valoré mucho esos momentos.

–¿Cómo está equipado el motorhome, tenés todo lo que se necesita?

–Sí. Tiene una cocinita, que nos salvó, porque ahí resolvíamos todo: desayuno, almuerzo, merienda y cena. Lo que más comimos en el sur fue guiso de fideos y comidas calóricas. También tiene su baño, los cuartos, y una mesa que es muy cómoda. Es súper el camioncito.

–¿Cuánta gente puede viajar cómoda?

–Con comodidad en serio, cuatro personas. Si querés meter cinco o seis, más apretados, podés también.

–¿A todos los lugares pudiste llegar en el camión o en algún lado tuviste que dejarlo y seguir viaje en otro medio de transporte?

–En general, pudimos llegar a todos los lugares bien. Nos íbamos asesorando mucho sobre cómo estaba la ruta, el tiempo, y tomábamos muchas precauciones para no mandarnos sin saber. Por suerte nunca tuvimos una situación de riesgo.

–¿Cómo influyó el viaje en tu proceso creativo?

–Me influyó en un ciento por ciento. El viaje también nació porque yo estaba atravesando una situación de desmotivación, de no tener ganas… un bloqueo creativo muy grande. Hacía varios meses que no me salían canciones y la música siempre fue un desahogo para mí. Pero arranqué el viaje y al otro día escribí tres canciones, y después fue cuestión de arrancar una nueva etapa. También me conectó mucho espiritualmente conmigo y me pasaron cosas interesantes, inspiradoras.

–Tu abuelo debe estar orgulloso. ¿Le mandaste fotos y videos durante el recorrido?

–Uno de los motivos por los que quería volver unos días era porque extrañaba a mis abuelos. No quiero alejarme mucho de ellos y los quiero disfrutar, porque el tiempo pasa. Llegué de viaje y lo primero que hice fue ir a ver a mi mamá y después a mis tíos y mis abuelos.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-hola/me-conecto-espiritualmente-es-el-nieto-de-una-inolvidable-artista-y-recorre-la-argentina-en-un-nid11052026/

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