Salió a pasear a su perrita y desapareció: buscan a una mujer de 79 años que fue vista por última vez el viernes
La búsqueda de Victoria Modesta Aguirre, una mujer de 79 años desaparecida desde el viernes por la tarde en Berazategui, mantiene en vilo a familiares, amigos y vecinos, que desde hace varios dí...
La búsqueda de Victoria Modesta Aguirre, una mujer de 79 años desaparecida desde el viernes por la tarde en Berazategui, mantiene en vilo a familiares, amigos y vecinos, que desde hace varios días impulsan una intensa campaña de difusión para intentar dar con su paradero. La mujer salió de su casa para pasear a Luna, su perrita de compañía, y nunca regresó.
Según informó su familia, Victoria fue vista por última vez el viernes 19 de junio alrededor de las 16.30, cuando salió de su vivienda situada en la zona de las calles 114 y 4. La última persona que asegura haberla visto es una vecina del barrio, que la observó salir a esa hora. Desde entonces, no hubo nuevos reportes confirmados sobre su paradero ni contactos con sus familiares.
La preocupación crece con el paso de los días debido a la vulnerabilidad de la mujer y a las circunstancias que rodean su desaparición. Victoria cumplió 79 años el pasado 15 de junio, apenas cuatro días antes de ser vista por última vez. Es de contextura delgada, mide aproximadamente 1,55 metros y tiene cabello castaño claro con raíces canosas. Al momento de salir de su vivienda vestía una campera marrón y un saquito blanco.
La denuncia por averiguación de paradero fue radicada durante la noche de ese mismo viernes y desde entonces se desplegó una búsqueda que involucra tanto a las autoridades como a familiares, vecinos y conocidos de la mujer, quienes recorren distintos puntos de la zona y difunden fotografías e información a través de redes sociales.
Uno de los aspectos que más inquieta a sus allegados es que Victoria también desapareció junto a Luna, su “inseparable” perrita. La mascota es de avanzada edad y presenta importantes limitaciones físicas.
“Luna es muy viejita. Es prácticamente sorda y casi ciega. Casi no camina y ella suele llevarla la mayor parte del tiempo en brazos”, explicó a LA NACION una sobrina de Victoria.
La familia señala que la desaparición resulta especialmente llamativa porque la mujer mantiene rutinas muy definidas y rara vez se aleja de las inmediaciones de su casa. Victoria vive junto a su único hijo, Juan Pablo, y desde hace casi un año atraviesa el duelo por la muerte de su esposo.
“Enviudó hace casi un año. Nosotros somos una familia muy grande y vivimos todos cerca. Ella solamente va a las casas de mis tías o a mi casa, que queda a unas tres cuadras. Nunca va mucho más lejos que eso”, relató su sobrina.
Sus allegados aseguran que es habitual verla caminar varias veces al día por el barrio acompañada de Luna. Esos recorridos forman parte de una rutina conocida por vecinos, comerciantes y familias de la zona.
“Ella sale varias veces al día para sacar a Luna a hacer sus necesidades. Todo el barrio la conoce porque siempre está caminando con su perrita”, explicó la familiar.
La mujer es ampliamente reconocida en el vecindario por su carácter amable y sociable. “Es una persona muy tranquila y muy sociable. Tiene un colegio en la esquina de su casa y suele hablar con todas las madres que esperan a sus niños. Muchísima gente la conoce”, agregó.
La familia también expresó su preocupación porque Victoria presenta un cuadro compatible con demencia senil, aunque no cuenta con un diagnóstico médico formal. “Por eso estamos tan preocupados y necesitamos encontrarla”, señalaron sus allegados.
Durante los últimos días, familiares, amigos y vecinos multiplicaron los pedidos de ayuda a través de redes sociales y grupos comunitarios. Las publicaciones se replicaron en distintos puntos de Berazategui y localidades cercanas con la esperanza de que alguna persona pueda aportar información que permita reconstruir los movimientos de Victoria después de las 16.30 del viernes.
Mientras la búsqueda continúa, sus seres queridos atraviesan horas de profunda angustia. Aseguran que “nunca antes había permanecido tanto tiempo sin regresar a su casa ni sin comunicarse con algún integrante de la familia”. Por eso, apelan a la solidaridad de la comunidad y piden que cualquier dato, por mínimo que parezca, sea “informado de inmediato”.