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El pueblo que fue cuna de San Martín y hoy cuenta con apenas 1500 habitantes

Nació en el siglo XVII como uno de los 30 pueblos a los que la Compañía de Jesús dio vida en lo que hoy es Paraguay, Argentina y Brasil. Como parte de la orden creada por San Ignacio de Loyola ...

Nació en el siglo XVII como uno de los 30 pueblos a los que la Compañía de Jesús dio vida en lo que hoy es Paraguay, Argentina y Brasil. Como parte de la orden creada por San Ignacio de Loyola en 1540, aglutinó a alrededor de 8.000 guaraníes y era toda una ciudadela. La misión se llamaba Nuestra Señora de los Santos Reyes de Yapeyú y había sido fundada el 4 de febrero de 1627 por Roque González de Santa Cruz, un sacerdote de origen español nacido en Asunción. Dedicada a la cría de ganado vacuno, funcionó como una gran fuente de ingresos para la orden.

Ubicado a 720 km de Capital Federal, por la RN 14, Yapeyú se levanta sobre el río Uruguay y condensa el espíritu correntino, calmo y gauchesco. Su ejido tiene un tramado regular, de diez cuadras por diez. Los nombres de las calles hacen alusión a José de San Martín y su historia: homenajean a sus padres, a sus laderos en la gesta emancipadora y sus batallas más famosas. Claro que la avenida principal se llama Del Libertador.

Yapeyú se recorre con un ojo en el pasado: conviene mirar las calles, plaza y ruinas en función de qué estaba dónde. La iglesia principal se levantaba sobre lo que luego fue el Museo Jesuítico Guillermo Furlong,

cerrado hace algunos años. Muy cerca también se encontraban el colegio, los talleres, el hospedaje y un cementerio, todo frente a la plaza. Mientras que el coti guazú –donde se recluía a viudas, huérfanos y madres solteras– estaba en el predio que actualmente ocupa el Museo Histórico de Yapeyú, inaugurado en agosto de 2021 y muy bien puesto. Expone piezas precolombinas, otras tantas jesuíticas y coloniales, y también militares, como uniformes y espadas. En tanto, la antigua Plaza de Armas es la actual Plaza San Martín, que abarca dos manzanas y estaba rodeada de las casas de los guaraníes, donde todavía se descubren los antiguos muros de piedra.

¿Cómo es que el Libertador nació en Yapeyú? Su historia está íntimamente ligada a las misiones jesuíticas. Su padre, el militar español Juan de San Martín, llegó a la localidad en 1775 con su esposa y sus tres hijos mayores. Tenía el cargo de teniente gobernador y el objetivo de “poner orden” en la región luego de que la Corona Española expulsara a los jesuitas de todos sus dominios (1767). La familia San Martín se instaló en el hospedaje de Yapeyú y allí nació el futuro Libertador de América.

Sin embargo, la historia de San Martín en Yapeyú fue breve. Cuando tenía 3 años, su papá fue reemplazado en su cargo y se mudaron a Buenos Aires y luego a España. En tanto, en Yapeyú empezó el caos. En 1817 los portugueses –que venían acechando la zona tras la acefalía jesuítica– quemaron y saquearon lo que quedaba de misiones que llevaban casi 200 años sobre el río Uruguay. Muchos guaraníes murieron, otros se refugiaron en los esteros, y algunos de los que se fueron volvieron algunos años más tarde. Entre aquellas personas estaba Rosa Guarú, que había sido la niñera de San Martín. Fue ella quien, en 1860, y con más de cien años de edad, le marcó al gobernador doctor Juan Pujol las ruinas de lo que había sido la casa del Libertador. Por eso, con el dato de que en Yapeyú había nacido San Martín, en 1864 se decidió repoblar la zona con 15 familias de colonos franceses que dejaron hasta siete generaciones de descendientes y se amalgamaron con los guaraníes que habían vuelto. Un Mural de los Inmigrantes los recuerda en la plaza principal. En la misma plaza también cobra valor una gran higuera que es retoño de la original, testigo de los juegos al aire libre del niño que luego sería general.

Claro que, además, en la plaza se puede visitar el templete donde se veneran –como en un templo– las ruinas de lo que fue la casa de San Martín. Se inauguró en 1922 y el sitio fue declarado Monumento Provincial el 3 de abril de 1938. Con devoción, un granadero custodia esos restos. Además, en el templete hay un copón de bronce con las cenizas de don Juan de San Martín y doña Gregoria Matorras, que hasta 1998 descansaban en la bóveda de la familia de su nuera –los Escalada– en el cementerio de la Recoleta. Los del prócer están en la Catedral Metropolitana.

A unas cuadras, la Parroquia San Martín de Tours data de 1899 y fue apadrinada por el presidente Julio Argentino Roca. De estilo neocolonial, en una vitrina tiene una virgen morena de origen jesuítico guaraní que conmueve por su simpleza.

Otro punto ineludible para comprender las implicancias de la gesta sanmartiniana es el Regimiento de Granaderos a Caballo, que está bien al sur de la localidad, y casi a las afueras. Sobre un gran predio, suele ser sede de desfiles militares y demostraciones de destrezas. El epicentro es un Museo Sanmartiniano que expone reliquias, banderas, cartas, réplicas de sables y frases del Libertador, que siguen siempre vigentes, como las doce máximas que escribió en 1825 para su hija Merceditas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-lugares/el-pueblo-que-fue-cuna-de-san-martin-y-hoy-cuenta-con-apenas-1500-habitantes-nid03052026/

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