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Florencia Salvarezza. “En Lengua, cambiar los resultados no lleva tanto tiempo. Es más simple de lo que parece y menos costoso”

“Los de sexto grado evaluados por Aprender 2025 son los alumnos que hicieron primer grado en Covid. Es un grupo especialmente complejo en sus desarrollos. En ellos, no impactó el Plan de Alfabet...

“Los de sexto grado evaluados por Aprender 2025 son los alumnos que hicieron primer grado en Covid. Es un grupo especialmente complejo en sus desarrollos. En ellos, no impactó el Plan de Alfabetización”, aclara. “Lo de sexto grado del último Aprender es llamativo: cuando esos alumnos estaban en tercer grado, tuvimos pruebas pésimas, ¿entonces por qué tenemos buenos resultados en sexto grado?”, se pregunta. “Más allá del Plan de Alfabetización nacional, la alfabetización se convirtió en un tema central de la política educativa. Ése es el punto más redituable para el Gobierno: pusieron el tema de alfabetización en el eje de la discusión y de las políticas educativas”, reconoce. “La mayoría de los planes presentados por las provincias son continuidad de lo que se venía haciendo. Y el ciento por ciento de los planes no tienen objetivos medibles”, cuestiona. “En el plano científico, no hay discusión de cómo se debe enseñar a leer. La discusión es más una discusión ideológica”, señala. “El método constructivista para la alfabetización es nada prescriptivo con la idea de defender los intereses y los derechos del niño. Por eso se convirtió en un modelo muy ideológico. Pero cuando fue al campo de aplicación y se probó, no resultó”, explica.

“El método constructivista para la alfabetización es nada prescriptivo con la idea de defender los intereses y los derechos del niño. Por eso se convirtió en un modelo muy ideológico. Pero cuando fue al campo de aplicación y se probó, no resultó”

“Hay muchos países del mundo que probaron programas constructivistas y después volvieron para atrás”, alerta. “Cuba, el país progre por excelencia, nunca fue constructivista. Su alfabetización se parece mucho más a los métodos basados en la evidencia de la ciencia de la lectura”, destaca. “El docente tiene que ir enseñando cada una de las letras en un orden que permite aislar cada letra. Vas enseñando la “a” o la “b” por su sonido: no se enseña su nombre”, detalla. “Los métodos estructurados enseñan las letras en una secuencia: primero, leer; después, escribir. Los alumnos practican la lectura en voz alta en clase desde la segunda semana de primer grado”, desarrolla. “Con ese sistema, el cerebro empieza a conectar las áreas de la visión y del lenguaje”, subraya. “El 5 por ciento de la población aprende a leer sola”, dice. “Cuando evaluamos la Provincia de Buenos Aires en 2019, en mayo, de 259 niños primer grado de escuelas muy vulnerables, 175 niños no conocían ninguna letra. Ninguna. Cero. Mayo implica que hace ya tres meses que están en la escuela. En PBA se siguen los métodos constructivistas”, se alarma. “En Chaco se aplica el método estructurado desde 2025. Uno de los números más impactantes es la comprensión lectora de los chicos que terminaron primer grado en 2024, es decir, el grupo control que no se alfabetizó con esa metodología: era de 26 por ciento. La comprensión lectora de los chicos que terminaron primer grado en 2025, y se alfabetizaron con el nuevo método, fue del 61 por ciento, más del doble que los otros”, plantea. “Si el sistema escolar funciona, el factor cuna, el origen sociocultural del niño, deja de condicionar”, asegura. “Lo que falla en el sistema educativo argentino son los cimientos de la alfabetización. Y la diferencia de los métodos de alfabetización es la relevancia que se le da a la enseñanza explícita de los cimientos”, afirma. “Los niños de hogares más desfavorecidos no necesitan métodos distintos, necesitan más de lo mismo, más de lo que funciona. En alfabetización, es el método estructurado basado en la ciencia de la lectura”, concluye.

La respetada especialista en lingüística y alfabetización, Florencia Salvarezza, estuvo en La Repregunta. Salvarezza es directora del Instituto de Neurociencia y Educación (Ineco). Es profesora e investigadora de la Unicaba en temas de alfabetización. Es discípula de Noam Chomsky, de sus años en el departamento de lingüística del Massachussets Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos.

Polémica. ¿Hay un método de alfabetización efectivo, pero Argentina no lo aplica? Sandra Pettovello: ¿la mejora en Lengua no es por el Plan de Alfabetización? ¿La Argentina no aplica la ciencia de la lectura? Sexto grado de primaria: ¿cómo impactó el Covid en sus aprendizajes? ¿Por qué hay mejoras en sexto grado? Alfabetización: ¿política de Estado o no? Leer y escribir: ¿qué hacen las provincias? ¿Una alfabetización anticientífica? Alfabetización: ¿atrapada en una guerra ideológica? ¿Hay un progresismo alfabetizador? Método constructivista: ¿no funciona? Método basado en evidencia: ¿por qué funciona? ¿Por qué las provincias no incluyen objetivos medibles? ¿Cuántas provincias eligen la alfabetización basada en ciencia? ¿Qué está haciendo CABA? ¿La provincia de Buenos Aires se resiste al método científico? ¿Por qué el método basado en ciencia es mejor para los chicos pobres? Chaco: ¿por qué mejoró la lectura en un año?

Aquí, la entrevista completa.

Aprender. ¿Mejoraron por el Plan de Alfabetización del Gobierno o no es tan así?

-La semana pasada, el Gobierno celebró los resultados de las pruebas Aprender 2025 que se tomaron en sexto grado de la escuela primaria. A principios de 2024, hubo una decisión política de lanzar un Plan de Alfabetización con el consenso de las veinticuatro jurisdicciones nacionales, de las provincias. ¿Cuánto tarda un plan de alfabetización aplicado en primero, segundo y tercer grado de primaria en mostrar, efectivamente, resultados?

-La pregunta es la pregunta del millón. En realidad, para los que empiezan primer grado, tarda ese grado. Si se hace un plan de alfabetización eficiente, que quiere decir que mejore los resultados y que esté pensado bien y bien armado, los chicos que empiezan primer grado deberían terminar distinto que los que empezaron el año anterior sin ese plan. Esto es lo que pasa si se hace un cambio, el lanzamiento del plan, en primer grado. Ahora, para que el impacto llegue a sexto grado, hay que esperar que ese primer grado llegue a sexto grado.

“Cuando evaluamos la Provincia de Buenos Aires en 2019, en mayo, de 259 niños primer grado de escuelas muy vulnerables, 175 niños no conocían ninguna letra. Ninguna. Cero. Mayo implica que hace ya tres meses que están en la escuela. En PBA se siguen los métodos constructivistas”

-Es decir, la camada de alumnos que entró a primer grado cuando se inició el Plan de Alfabetización debería estar en sexto grado. Pero el Plan se lanzó en mayo de 2024, y se puso en marcha en 2025. Esa primera camada de primer grado todavía no llegó al sexto grado que midió Aprender 2025. ¿Es decir, que los chicos de sexto grado que fueron evaluados por la prueba Aprender 2025 no son parte de los alumnos afectados directamente por el Plan de Alfabetización?

-No. Los de sexto grado evaluados por el Aprender 2025 son los alumnos que hicieron primer grado en Covid. Es un grupo especialmente complejo en sus desarrollos. En ellos, no impactó el Plan de Alfabetización consensuado en este Gobierno, que es para el primer ciclo, es decir, primero, segundo y tercer grado. Estos alumnos de sexto grado están lejos de que les haya impactado. Estaban en cuarto grado, con suerte, cuando empezó la implementación del Plan de Alfabetización.

Mejora en Lengua. ¿Por qué los alumnos de sexto grado muestran mejoras?

-¿Puede haber algún tipo de impacto indirecto de la voluntad política de transformar los sistemas pedagógicos, el modo en que los docentes están aprendiendo la alfabetización? ¿O podría haber un efecto contagio que recogen las maestras de cuarto y quinto grado que están mirando lo que hacen sus pares en primero, segundo y tercero, y que eso produzca un efecto positivo en los alumnos que estaban el año pasado en sexto grado?

-Ésa es la única explicación posible. Hay dos partes en el análisis. Se dan cambios cuando se hacen cosas específicas para cambiar los resultados. Y lo cierto es que no hubo ninguna política pública nacional para el segundo ciclo, porque el Plan de Alfabetización es para el primer ciclo.

-El segundo ciclo corresponde a cuarto, quinto y sexto grado.

-Ante eso, uno se plantea: ¿qué cosa puede haber pasado? Y la explicación más lógica es lo que vos señalás. O, por ejemplo, los equipos de Ana Borzone que trabajan también en segundo ciclo.

-Borzone es otra especialista que trabaja en temas de lingüística y alfabetización.

-Es otra especialista. Trabaja en cuatro provincias del país. Ellos también capacitan a los docentes de cuarto, quinto y sexto grado. Esto podría explicar el impacto en sexto grado. Cuando tengamos los resultados desagregados por provincia, vamos a poder mirarlos un poco mejor. Entonces, se puede atribuir un poco al rebote del trabajo de los docentes del primer ciclo que están mirando los docentes del ciclo siguiente. También es un poco el impacto de las políticas activas de las provincias, más allá del Plan de Alfabetización nacional. La alfabetización se convirtió en un tema central de la política educativa. Ése es el punto más redituable para el gobierno: pusieron el tema de alfabetización en el eje de la discusión y de las políticas educativas. Hoy es de lo que se habla en educación. Hay algunos otros temas, pero el gran tema que se discute hoy en el Consejo Federal es la alfabetización.

-En ese punto, el comunicado de la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello parecía hacer una lectura lineal y directa entre el lanzamiento del Plan de Alfabetización para primero, segundo y tercer grado y el impacto en los alumnos de sexto grado del año pasado. En realidad, esa conexión causal no sería tan directa, pero sí hay un cambio de clima en relación a las prioridades que el sistema educativo se está poniendo: la alfabetización ahora está en el centro.

-Sí, hoy es la única explicación que encuentro. Es haber visto lo que hacen otros; prestar más atención a cómo leen los chicos a pesar de que no sean de primero, segundo o tercer grado. Y también tener capacitaciones docentes en alfabetización, porque me imagino que debe haber otras provincias que incluyen capacitaciones en segundo ciclo con más foco en alfabetización. Y otro punto: habrá que ver los resultados de las pruebas para entender si son las mismas pruebas Aprender que antes.

-Va a tomar unos días analizar el informe de resultados.

-Sí, necesitamos el informe.

Alfabetización. ¿Cómo las provincias esquivan la auditoría de sus políticas educativas?

-En relación al Plan de Alfabetización: como dijimos, el acuerdo se firmó en mayo de 2024. El 4 de julio de 2024 el presidente Javier Milei lo lanzó en San Juan y a partir de ahí, las provincias empezaron a trabajar. El lanzamiento más concreto en las escuelas primarias de todo el país, tanto públicas como privadas, fue en 2025. Es un plan de alfabetización nacional, pero cada provincia tiene un grado de discrecionalidad importante para definir las precisiones de ese plan. ¿Cuáles son las grandes variantes que se han producido en cuanto a la línea editorial de cada plan en cada provincia? ¿Cuál es el eje científico que cada provincia ha asumido para mejorar la alfabetización? Porque hay un gran debate científico en torno a la alfabetización.

-Los lineamientos de Nación fueron: formación docente, evaluación, foco en primer ciclo. Había cuestiones muy generales, y después, con ese marco, cada provincia hizo su propio libreto.

“En Chaco se aplica el método estructurado desde 2025. Uno de los números más impactantes es la comprensión lectora de los chicos que terminaron primer grado en 2024, es decir, el grupo control que no se alfabetizó con esa metodología: era de 26 por ciento. La comprensión lectora de los chicos que terminaron primer grado en 2025, y se alfabetizaron con el nuevo método, fue del 61 por ciento, más del doble que los otros”

-¿No hubo una definición del tipo de política pedagógica de alfabetización?

-No. Ninguna. Al contrario, la idea de Nación fue que no la hubiera, que cada provincia planteara su plan y que los resultados se fueran viendo con las evaluaciones. Cada provincia tiene sus evaluaciones, que son distintas de las de Nación, lo cual también es un tema a conversar. Cada provincia presentó su plan de acuerdo con lo que armaron los expertos en educación de cada provincia, que tienen expertos más o menos formados en alfabetización. La mayoría de los planes presentados son continuidad de lo que se venía haciendo. Y la otra cosa de todos los planes, del ciento por ciento de los planes, es que no tienen objetivos medibles. Ninguno dice que, cuando termine primer grado, el niño deberá leer tanta cantidad de palabras o comprender un texto de tal característica. Dicen: leerán, comprenderán, que son declaración de intenciones.

-Claro, ¿qué es comprender? ¿Leer una novela o sólo leer oraciones simples y básicas?

-Nadie va a poder decir: esta provincia no cumplió o está mejor o peor que otra. Es una cuestión política de cada una de las jurisdicciones.

-Para protegerse del chequeo público.

-Para protegerse de los resultados. Esto es una cosa. Después, los planes son muy teóricos. Había algunos con más especificidad de la metodología que, volviendo a lo que decía de la discusión científica en torno a los métodos de alfabetización, en realidad es una discusión política. En el plano científico, prácticamente no hay discusión de cómo se debe enseñar a leer. La discusión es más una discusión ideológica y política que tiene que ver con la historia de los métodos de alfabetización. Pero en la discusión en universidades y en el mundo académico, si vas a los congresos de alfabetización y presentás algo que no sea lo que la ciencia de la lectura dice, no te aceptan el paper.

Alfabetización. ¿Las provincias hacen política anticientífica? La guerra de los métodos de lectura

-Detengámonos en ese punto. Usted explica que muchas provincias continuaron con lo que estaban haciendo, pero el problema es que lo que estaban haciendo no estaba dando resultados de acuerdo con toda la evidencia de las pruebas Aprender y antes, de las pruebas ONE.

-Exacto.

-¿Qué estaban haciendo esas provincias y cuánto difieredel consenso científico sobre lo que hay que hacer en alfabetización?

-En general, en las provincias argentinas y en Latinoamérica y el Caribe, porque no somos una islita sino que somos fieles representantes de la región, es lo que se llama “métodos constructivistas”, “globales”, “basados en la oralidad”, “comunicativos”, “socioculturales”, “balanceados”, “heterogéneos”. Hay un montón de nombres, pero básicamente la idea central responde a los grandes modelos pedagógicos del siglo XX: Emilia Ferreiro, la psicogénesis, Paulo Freire, la pedagogía de la liberación. Lo que surge de ahí es la palabra generadora, la idea de que el niño es un constructivista y debe construir a partir de estar expuesto y rodeado de materiales, libros que le leen, ambiente alfabetizador. En esa concepción, de a poco, el niño va a ir descubriendo, va a ir haciendo hipótesis y va a ir planteándose hipótesis que le permitan construir la lectura en términos muy generales.

-¿Qué hace el docente en un aula como ésa?

-Básicamente, le lee al alumno, le provee libros, genera ambientes de conversación en torno a la lectura; con un poquito más, un poquito menos, podría haber algo de copia, pero en general no. Le pediría al niño que escriba como le parece y por eso, en ese marco, se aceptarían muchos errores de ortografía. La ortografía es algo que viene mucho después de la alfabetización porque es muy prescriptiva. Y estos modelos son nada prescriptivos con la idea de que hay que defender los intereses y los derechos del niño. Por eso se convirtió en un modelo muy ideológico.

-Lo ideológico quizás no sería tanto un problema si diera resultados, pero hay un problema de objetivos que no se alcanzan.

-El problema es que cuando se fue al campo de aplicación y se probó, esta teoría no resultó. Hay muchos países del mundo que probaron programas constructivistas y después volvieron para atrás.

-Y ahí se da lo que se llama la guerra de la lectura entre distintos defensores de cada teoría.

-Volviendo a lo ideológico, Cuba, que fue el país progre por excelencia, nunca fue constructivista. Es el primer país de la región en lectura y nunca dejó lo que se llama “un método tradicional”, que se parece mucho más a los métodos basados en la evidencia de la ciencia de la lectura.

Leer y escribir. ¿Cómo es el método de alfabetización que responde a la evidencia científica?

-¿Cómo funcionan los métodos basados en evidencia y qué pasa en un aula donde se aplica?

-Es todo lo opuesto al constructivismo. La idea es que el niño, su sistema cognitivo, va construyendo a partir de unir información, pero el docente enseña. El docente tiene que ir enseñando cada una de las letras en un orden, aunque no hay un orden único porque depende de las lenguas, pero es un orden que permite aislar cada letra. Vas enseñando la “a” por su sonido, la “b” por su sonido: no se enseña su nombre; se enseña el sonido.

-Se conecta el sonido con el dibujito de la letra.

-Sí, exactamente.

-Fonema con grafema.

-Sí, exactamente. Para leer, se necesita ver el grafema, o la letra, y darle un sonido. Y para escribir, tenés que escuchar un sonido y representarlo en una letra, o grafema. Son las dos partes. Los métodos estructurados enseñan las letras en una secuencia: primero, leer; después, escribir. Los alumnos practican la lectura en voz alta en clase desde la segunda semana de primer grado porque cuando al alumno le enseñaste tres letras, ya puede leer “mamá”, “papá”, “mapa”. Con ese sistema, el cerebro empieza a conectar las áreas de la visión y del lenguaje.

“Lo que falla en el sistema educativo argentino son los cimientos de la alfabetización. Y la diferencia de los métodos de alfabetización es la relevancia que se le da a la enseñanza explícita de los cimientos”

-Es un signo que tiene un sonido y tiene un significado cuando se unen varios de esos signos.

-Tiene significado en cuanto se arma la palabra. Entonces, de entrada se trabaja con palabras. Se trabaja comprensión lectora desde el comienzo, a nivel de palabra; después, frases, oraciones y textos. Y se trabaja lectura y escritura a la vez. Es decir, así como se enseña el sonido de la letra, se enseña cómo se traza la letra, la famosa caligrafía.

-En ese marco, el docente tiene un rol de intervención directa, técnica, muy precisa y muy pautada.

-Un rol muy activo.

Lectura y método estructurado. ¿Es mejor para los chicos más pobres?

-En los términos ideológicos progresistas, ¿esta tecnología de alfabetización da mejores resultados en la alfabetización de los niveles socioeconómicos más vulnerables, con alumnos que vienen de hogares muy condicionados?

-Sí, te contesto en teoría y después te puedo contar la historia de Chaco. En la teoría, lo que cambia los resultados es lo que hace el maestro en el aula. Una vez que el niño ingresa al sistema escolar, si el sistema escolar funciona, el factor cuna, el origen sociocultural más que económico del niño, deja de condicionar. Eso siempre que el sistema funcione y la escuela le provea todo a todos, que es lo que debería ser: vas a la escuela y te enseñamos todo. Los niños de hogares más desfavorecidos o de sectores más conflictivos no necesitan métodos distintos, necesitan más de lo mismo, más de lo que funciona. Además de hacer eso, el docente tiene que leerles cosas más complejas que los chicos no pueden leer solos; tiene que proponer conversaciones sobre temas relevantes. “Relevantes” no quiere decir que sean relevantes para un chico o para otro chico. Me refiero a temas que sean importantes para que el niño pueda tener conocimientos del mundo. Porque para comprender un texto, se necesita conocimiento del mundo.

-No se agota todo en la técnica de las letras y los sonidos; también se necesitan contextos.

-Se trabaja la oralidad y la lectoescritura en simultáneo, todo el tiempo, pero hay un período del día de clase en el que se enseña a leer y a escribir. Y si se hace esto, no importa el origen del niño, todos aprenden a leer. Todos.

-Es muy interesante eso. ¿Lo que usted está describiendo es que lo ideal es una especie de combinación: una base de tecnología de la alfabetización en los términos de fonema y grafema, y sobre eso, un contexto de aula donde se leen otros textos más arriesgados y más ambiciosos?

-Sí, exacto, pero subrayo: las dos cosas.

-Las dos cosas al mismo tiempo.

-Las dos cosas todos los días…

-Pero en distintos momentos de la hora escolar.

-Sí, exactamente. Cuando se trabaja en estos marcos, las capacitaciones indican que un período por día se hace esto y en el resto, todo lo otro, pero tenés que hacer todo lo otro también.

De la lectura al fútbol. ¿Primero aprender las jugadas, y luego salir a la cancha?

-¿Podemos hacer esta comparación? Un chico que va a aprender a jugar al fútbol tiene un momento de aprendizajes de pases, de jugadas quietas muy calculadas y predeterminadas y después, se juega el partido.

-Sí, exacto. Pero jugás el partido después de lo otro.

-La alfabetización es: primero el aprendizaje de esos pases entre fonema y grafema y después, ir a la cancha con textos más complejos, más desafiantes, más ambiciosos.

-Sí, exacto. Es como tocar la guitarra o tocar el violín. Primero, necesitás agarrar el instrumento, entender cómo se agarra. En el caso del violín, cómo es el arco; si va a tocar la guitarra, cómo punteás o rasgás. Te tienen que enseñar un poco. Después, podés empezar a tocar de a poco, pero no aprendés escuchando un concierto.

-Hay niños más dotados, adultos que cuentan que aprendieron a leer solos, leyendo el diario, escuchando a su papá hablar de las noticias del diario, leyéndole los títulos del diario. Esos son casos muy únicos.

-El 5 por ciento de la población aprende a leer sola. Ésa es la estadística. Ahora, si es tu hijo, para vos es el ciento por ciento. Los recuerdos que tiene uno de uno son muy falibles. Uno se acuerda de la última vez que se acordó algo; va reformando los recuerdos. Pero sí sabe de los hijos de uno y uno sabe, como docente, si tenés un alumno que lee. Pero ese alumno que lee va a estar en el aula con los otros alumnos y le sirve todo lo otro, le sirve la práctica igual que a los demás. Lo que hace el docente es proveer a todos de todas las herramientas necesarias para construir la casa. El docente les enseña cómo se construye la casa; empiezan a hacer la casa juntos y después, a hacer otras casas.

-Después hacemos arquitectura compleja.

-Diseño, Bauhaus. Hacemos lo que más nos guste. Somos Gaudí o somos racionalistas, pero tenés que enseñarle los cimientos. Lo que falla en el sistema educativo argentino son los cimientos de la alfabetización. Y la diferencia de los métodos de alfabetización es la relevancia que se le da a la enseñanza explícita de los cimientos.

Guerra de métodos. ¿Cuántas provincias eligen la alfabetización basada en ciencia?

-Usted plantea que en el Plan de Alfabetización, la mayoría de las provincias siguió haciendo más o menos lo que venían haciendo. ¿Cuántas de esas provincias ya estaban encauzadas en la construcción de los cimientos?

Mendoza es el primer gran ejemplo. Desde la gobernación de (Alfredo)) Cornejo, Mendoza trabaja con Ana Borzone en alfabetización. Mendoza es como la gran provincia base.

-¿Las pruebas Aprender han demostrado que la provincia de Mendoza muestra mejores resultados en Lengua?

-En algunas cosas sí y en otras, más o menos. Sostener los resultados es muy difícil porque van cambiando las administraciones. No podría decir sí el inicio de la implementación del programa Queremos Aprender de Ana Borzone es lo mismo que ahora.

-No hay continuidad de una política de Estado.

-No sé cómo es. Y ése es uno de los puntos fundamentales de porqué hay que capacitar a los docentes. Ana Borzone está en cuatro provincias del país: San Luis, Corrientes, Chubut y Mendoza, con muy distinta penetración en cada una de las provincias. Esas provincias presentaron planes que tenían un fundamento distinto, aunque no las cuatro iguales.

-En el cuadrante de la evidencia científica, se podría decir.

-Sí, en el cuadrante de lo que hay que hacer: trabajar la relación grafema-fonema y evaluar en primer grado. Porque el otro punto es que cuando recién se evalúa la alfabetización en tercer grado, como dice un colega del Banco Mundial, Horacio Álvarez Marinelli, es autopsia, no es evaluación.

-Ya es muy tarde.

-Ya es muy tarde y no se puede remediar. Por eso lo de sexto grado es tan llamativo: cuando esos alumnos estaban en tercer grado, tuvimos pruebas pésimas, ¿entonces por qué tenemos buenos resultados en sexto grado? Para entender esa brecha, se necesitan datos. Las provincias presentaron más o menos lo mismo de siempre, aunque algunas no. También hay ejemplos de provincias que fueron cambiando. Por ejemplo, Ciudad de Buenos Aires presentó un plan que era más de lo mismo.

Alfabetización. ¿Qué está haciendo CABA?

-¿Qué era más de lo mismo? ¿En qué línea?

-En la línea “método balanceado”: constructivismo con conciencia fonológica.

-¿Eso está bien?

-No, porque porque sigue enfocado en los métodos constructivistas, en que el niño haga hipótesis.

-Eso manda y los cimientos quedan muy relegados.

-Conciencia fonológica es una parte, pero no es enseñar las letras. Esto coincidió justo con el cambio de gestión ministerial en Ciudad de Buenos Aires (CABA). Se presentó ese plan, pero después CABA recibió los resultados de la investigación que hicimos nosotros en 2022 y 2023 en la ciudad.

-¿“Nosotros” es Ineco?

-Es el Haskins, el laboratorio de Ken Pugh en la Universidad de Yale, uno de los laboratorios más importantes del mundo, con la Universidad de Ciudad de Buenos Aires y Aprendo Leyendo. Comparamos lo que se hacía en escuelas de CABA con escuelas a las que se les proveyó los materiales y se capacitó a los docentes en métodos súper estructurados. Cuando la ministra entrante, Mercedes Miguel, recibió esos resultados, dijo “vamos por acá” y cambió lo que se hacía. Cambió el currículum de CABA y los materiales.

-¿En qué año fue?

-El año pasado.

Leer y escribir. ¿Por qué la Provincia de Buenos Aires se resiste al método científico?

-¿Qué pasa en la Provincia de Buenos Aires?

-Nada.

-¿“Nada” qué quiere decir? ¿Qué llevó a la mesa del acuerdo del Plan de Alfabetización? ¿Cuál es su proyecto?

-Un plan enfocado en lo que hace siempre basado en la oralidad, muy constructivista. Ningún cambio. Es una de las provincias más duras de roer, más difíciles.

-Además, una provincia con una población vulnerable en el conurbano.

-Justamente por eso hay que pensarlo distinto. Hace poco estuvo Nick Gip, que fue el ministro de Educación en Inglaterra que hizo el gran cambio de educación en su país. Se basó en cambiar cómo se enseñaba a leer y escribir. Y una de las cosas que cuestionó es la excusa de que los sectores más vulnerables necesitan otra cosa: esa excusa es, justamente, lo que los deja segregados y cada vez más fuera del sistema. Cuanto más dificultad tiene el niño por la causa que sea, más estructurado el sistema de alfabetización porque tiene menos recursos propios. Volvemos a la metáfora de la casa: un chico puede construir una casa solo si tiene una cierta idea de cómo hacerlo. El chico de los sectores más vulnerables, en general, viene con menos lecturas en la casa, menos vocabulario, menos libros, menos conocimiento de las letras.

-Menos estímulo de conversaciones que tengan más cantidad de palabras, por ejemplo.

-Sí, exacto. Cuando evaluamos la Provincia de Buenos Aires en 2019, en mayo, de 259 niños de primer grado de escuelas muy vulnerables, 175 niños no conocían ninguna letra. Ninguna. Cero. Mayo implica que hace ya tres meses que están en la escuela.

-Una pérdida de tiempo precioso.

-Sí, pérdida de tiempo. Además, antes de eso tenés dos años de educación inicial obligatoria. Cuanto más complejo lo que fuera, más estructurado el método que se necesita, y más riqueza de contenidos y de lecturas. Se tienen que trabajar desde los dos lados.

Alfabetización efectiva y docentes. ¿Cómo se forma al maestro alfabetizador? La experiencia de Chaco

-Usted dice que una alfabetización estructurada, en los términos que usted explica, permite que al final de primer grado los alumnos estén muy bien instalados en el proceso de alfabetización: es decir, un proceso que alcanza objetivos muy velozmente. ¿Cómo se forma y cuánto tarda en formarse un docente que tiene que alfabetizar de esa manera? ¿Lleva mucho tiempo?

-No. Y acá vuelvo a Chaco.

-Me interesa la experiencia de Chaco, que es una provincia con desafíos importantes en términos del impacto que tiene la vulnerabilidad, poblaciones que están muy marginadas en la ruralidad chaqueña. ¿Cuál es esa experiencia y como se dio la formación docente?

-Chaco es una experiencia formidable desde todo punto de vista. Es una provincia muy compleja, pero además es la provincia que tuvo los peores resultados en las pruebas Aprender. No es poca cosa. En 2024, Chaco hizo un programa de capacitación docente teórica en alfabetización con Fundación INECO. Fui yo. Viajé cuatro veces. Capacitamos dando charlas. Eso es muy teórico. Ellos ya habían presentado el plan de alfabetización.

-¿Qué línea tenía su plan de alfabetización?

-Era una línea constructivista, global. Era muy pobre. Lo conversamos mucho con la gente que lo había hecho. Cuando terminó la capacitación, la ministra de Educación Sofía Naidenoff decidió cambiar todo: “no quiero más esto. Si eso es lo que hay que hacer, ¿cómo se hace?” Yo no tengo materiales, por eso le propuse a la gente de Aprendo Leyendo.

-¿Qué es Aprendo Leyendo?

-Es un programa de lectura de una compañía, Intelexia. Con ellos hicimos la investigación de la Provincia de Buenos Aires y de CABA. En su momento, cuando lo lanzaron, hice una revisión del programa para chequear que estuviera lingüísticamente acorde al castellano del Río de la Plata. Es un programa muy estructurado: enseñan las letras, practican lectura, practican escritura. Tiene un libro de trabajo para el niño, un libro de lectura. En total son seis libros de trabajo y de lectura. Incluye materiales para el docente, materiales para el aula y capacitación. La ministra se conectó con ellos y empezaron en marzo de 2025.

-El año pasado.

-Sí. Ahí yo levanté la mano, me puse a los gritos y dije: yo quiero datos; la ministra también quería datos.

-Medición de cómo es el arranque y a qué objetivos se llegan.

-Son dos historias separadas, pero en paralelo. La ministra decidió que todo primer ciclo, primero, segundo y tercer grado, público y privado, todos los 76 mil niños de primer ciclo van a trabajar con estos materiales. Eso implicaba que no teníamos grupo control, no teníamos con quién comparar. Buscamos otro grupo control: evaluamos a los chicos que acababan de terminar primer grado en 2024.

-Se habían alfabetizado con la metodología anterior.

-Sí, exactamente. Evaluamos a los de primer y segundo grado en una muestra estadísticamente significativa que hizo Juan Pablo Barreyro, el experto que elabora los datos para Haskins. Incluimos escuelas representativas del nivel alto, medio y bajo deAprender para los dos grupos y evaluamos con las pruebas Early Grade Reading Assessment (EGRA). Acá hay otro punto clave: cómo las provincias evalúan. Las EGRA son las pruebas que tieneNación en este momento: se usan en la región, Latinoamérica y el Caribe. Yo trabajé para Nación haciendo la adaptación cultural y lingüística argentina. Los ítems de las pruebas ya se habían piloteado: sabíamos que las pruebas funcionaban. Además son pruebas que no dependen del programa de la provincia. Se mide desde afuera.

-No están sesgadas políticamente.

-No se puede ser juez y parte, que es un problema. Evaluamos a los alumnos del grupo control y en marzo, se empezó a trabajar con Aprendo Leyendo. Empezaron a capacitar a todos los docentes: 7 mil docentes de primero, segundo y tercer grado, primer y segundo y tercer grado. Como eran demasiados, se hicieron capacitaciones online durante todo el año. Además se hicieron varias visitas durante todo el año. Había grupos de WhatsApp a donde preguntar y consultar. Y hubo visitas de seguimiento.

-Se formaban y al mismo tiempo enseñaban con la nueva metodología.

-Sí, exactamente: es formación en servicio. Con eso, se cambian los resultados.

Chaco. ¿Cómo hizo para mejorar la lectura y escritura en primaria en apenas un año?

-¿Cómo es al final de esta historia? Terminó 2025, ¿y qué pasó? ¿Cómo se compara ese primer grado que no tuvo alfabetización con el método estructurado, que entró a segundo grado sin haber pasado por ese proceso, con el primer grado que pasó por este nuevo método de alfabetización?

-Uno de los números más impactantes es la comprensión lectora de los chicos que terminaron primer grado en 2024, es decir, el grupo control: era de 26 por ciento. La comprensión lectora de los chicos que terminaron primer grado en 2025, y se alfabetizaron con el nuevo método, fue del 61 por ciento, más del doble que los otros. Se duplicó la comprensión lectora y se duplicó la cantidad de palabras por minuto que leen los chicos: pasaron de 16 a 34 en primer grado y en segundo grado llegaron a 63, que es el promedio mundial.

-En términos de nivel socioeconómico, los chicos de los sectores altos respecto de los chicos de los sectores vulnerables, ¿qué desempeño tuvieron comparativamente?

-El mismo desempeño.

-No hubo brecha. El plan de alfabetización de Chaco, con esa metodología, corrige el efecto cuna.

-Sí, exactamente. El plan de alfabetización de Chaco, con esos cambios, logró que todos los alumnos de primer grado y de segundo terminaran cualitativa y cuantitativamente mejor que sus pares que habían trabajado antes sin esto.

-¿Y los de segundo grado que no habían tenido su primer grado con el método estructurado pudieron recuperar y mejorar?

-Sí, pudieron recuperar y mejorar, pero se nota la diferencia de empezar desde cero. Pudieron recuperar un montón, pero la diferencia más impactante se ve en primer grado.

Chile, top del ranking educativo. ¿Qué método de alfabetización aplica?

-Según evaluaciones internacionales como PISA y otras, Chile es el país mejor rankeado en América Latina por sus resultados educativos. ¿Qué tipo de metodología de alfabetización usa?

-Más estructurada. Tienen bastante variedad, pero enseñan las letras; hace muchos años que tienen materiales bastante estructurados aunque con variación inter escuela.

-Lo interesante es esto: la Argentina tiene un déficit educativo que pesa desde hace décadas, pero hay una respuesta muy puntual que da resultados. Cuando se mide el día uno de una experiencia de alfabetización estructurada y luego se miden los resultados al año, la evidencia muestra resultados.

-Lo más impresionante de esto es que cambiar los resultados no lleva tanto tiempo. Es mucho más simple de lo que parece y mucho menos costoso. Hay que tomar la decisión y hacerlo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/conversaciones-de-domingo/florencia-salvarezza-en-lengua-cambiar-los-resultados-no-lleva-tanto-tiempo-es-mas-simple-de-lo-que-nid05072026/

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